Las narcobestias guerrilleras acaban de liberar al periodista francés Romeo Langlois, secuestrado por ellas hace 32 días.
Langlois vive en Colombia desde hace 10 años y su misión profesional es cubrir el conflicto armado colombiano para Le Figaro y France 24.
Las cadenas de la televisión nacional están pasando en tiempo real las primeras imágenes del periodista que acaba de ser entregado a Piedad Córdoba, al Comité Internacional de la Cruz Roja y a delegados del gobierno francés que lo trasladarán a Paris donde lo espera su familia.
Ahora, como de costumbre, toca agradecer a esta pseudoguerrilla, su acto de" misericordia y de buena voluntad".
Da rabia, porque toca agradecerle después de que hace menos de 15 días atentaron en Bogotá contra un ex ministro colombiano poniendo en la puerta de su auto una bomba lapa mientras él y sus escoltas esperaban el cambio de semáforo.
El ex-ministro Fernando Londoño sobrevivió al atentado, no así dos miembros de su personal de seguridad y otras personas que se encontraban en el sitio y que resultaron heridas.
Me gustaría no emocionarme tanto porque no es ninguna gracia que esta mala/pésima gente devuelva la libertad a sus secuestrados. Pero una tiene su corazoncito y sí, me emociono.
Me emociono y lloro delante de la pantalla de mi televisor.
Y pensar que yo, a los 9 años de edad, andaba diciéndole a todo el mundo que de grande quería ser corresponsal de guerra!!!
miércoles, 30 de mayo de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
"Viejas fotografías olvidadas y abandonadas"
Por razones que no sabría explicar, asi como tampoco podría encontrarle justificación a otros tantos gustos en mi vida, adoro las fotos antiguas, ésas en blanco y negro o en sepia. No importa si no tengo ni mediana idea de quienes son los fotografiados, ni dónde y cuando fueron hechas las fotos.
Es una fascinación extraña porque ni siquiera me tomo el trabajo de imaginar una historia personal o familiar alrededor de la fotografía. Simplemente me gusta mirarlas, examinar las poses, los vestidos, los rasgos faciales, la expresión de los rostros.
Hoy, surfeando por la red, encontré un blog (que a su vez enlaza a otros con el mismo tema) donde su autora tiene una gran colección de fotos anónimas. Lo interesante del asunto es que ella se ha dado a la tarea de averiguar, hasta donde ha sido posible, la identidad de los fotografiados.
En muchos casos ha logrado ubicarlos a ellos o a sus familiares completando así el circulo de la historia. Lo recomiendo a los aficionados al tema.
(Para dar los créditos: de aquí http://macarenahenriksdatter.blogspot.com salté acá http://macarenacp.blogspot.com/2012/04/web-forgotten-old-photos.html y desde allí aterricé felizmente aquí
http://forgottenoldphotos.blogspot.com/ )
Tomo prestadas las palabras de la bloguera chilena Macarena Castillo Pumarino que fueron las que despertaron mi interés en el blog de las fotos olvidadas:
"La creadora del blog (Forgotten old photos) lo describe así "Este es mi lugar para las fotografías que han sido olvidadas y abandonadas. Una mirada al pasado. Estaban en unas cajas en una tienda de antigüedades... y no pude resistirlas. Ahora busco fotografías en tiendas de antigüedades y ventas de garage". Aparte de subir de a una cada foto que ha comprado en tiendas de antigüedades, describiendo la imagen y comentando el lugar donde las adquirió, la creadora junto a un par de personas más hace también un trabajo de investigación con las fotografías que presentan algún dato como el nombre del fotografiado o el estudio, y busca a algún pariente del fotografiado, lo contacta via mail, facebook o por algún otro medio, comprueba el parentesco y luego le hace llegar la foto original vía correo tradicional. Me pareció un trabajo maravilloso pues ella lo hace para volver a integrar las imágenes a su contexto familiar, para regresarlas a su hogar de alguna forma y que ya no estén olvidadas ni abandonadas, y hace esto sin recibir ningún tipo de retribución, incluso en ocasiones ha enviado las fotos por correo y no ha recibido ninguna confirmación de recibo lo que la ha hecho cuestionarse el seguir, pero ha continuado igual con su misión."
Gracias Macarena por compartir tu hallazgo.
Es una fascinación extraña porque ni siquiera me tomo el trabajo de imaginar una historia personal o familiar alrededor de la fotografía. Simplemente me gusta mirarlas, examinar las poses, los vestidos, los rasgos faciales, la expresión de los rostros.
Hoy, surfeando por la red, encontré un blog (que a su vez enlaza a otros con el mismo tema) donde su autora tiene una gran colección de fotos anónimas. Lo interesante del asunto es que ella se ha dado a la tarea de averiguar, hasta donde ha sido posible, la identidad de los fotografiados.
En muchos casos ha logrado ubicarlos a ellos o a sus familiares completando así el circulo de la historia. Lo recomiendo a los aficionados al tema.
(Para dar los créditos: de aquí http://macarenahenriksdatter.blogspot.com salté acá http://macarenacp.blogspot.com/2012/04/web-forgotten-old-photos.html y desde allí aterricé felizmente aquí
http://forgottenoldphotos.blogspot.com/ )
Tomo prestadas las palabras de la bloguera chilena Macarena Castillo Pumarino que fueron las que despertaron mi interés en el blog de las fotos olvidadas:
"La creadora del blog (Forgotten old photos) lo describe así "Este es mi lugar para las fotografías que han sido olvidadas y abandonadas. Una mirada al pasado. Estaban en unas cajas en una tienda de antigüedades... y no pude resistirlas. Ahora busco fotografías en tiendas de antigüedades y ventas de garage". Aparte de subir de a una cada foto que ha comprado en tiendas de antigüedades, describiendo la imagen y comentando el lugar donde las adquirió, la creadora junto a un par de personas más hace también un trabajo de investigación con las fotografías que presentan algún dato como el nombre del fotografiado o el estudio, y busca a algún pariente del fotografiado, lo contacta via mail, facebook o por algún otro medio, comprueba el parentesco y luego le hace llegar la foto original vía correo tradicional. Me pareció un trabajo maravilloso pues ella lo hace para volver a integrar las imágenes a su contexto familiar, para regresarlas a su hogar de alguna forma y que ya no estén olvidadas ni abandonadas, y hace esto sin recibir ningún tipo de retribución, incluso en ocasiones ha enviado las fotos por correo y no ha recibido ninguna confirmación de recibo lo que la ha hecho cuestionarse el seguir, pero ha continuado igual con su misión."
Gracias Macarena por compartir tu hallazgo.
domingo, 27 de mayo de 2012
Postales (sin imágenes) de Lyon (2)
* Place Bellecour, día 5, primer sábado de Diciembre de 2009, 7:00 p.m.
Es noche cerrada y hace un frío glacial. Las autoridades de la ciudad han aprovechado las festividades en honor a la Virgen María para ofrecer el espectáculo de los Juegos Pirotécnicos que no pudo llevarse a cabo el 14 de Julio, Día Nacional de Francia, por culpa de una lluvia veraniega.
En la colina de Fourvière, una de las dos que dominan la ciudad, estallan flores de pólvora de mil formas y colores teniendo como telón de fondo el cielo oscuro y la magnífica arquitectura de la Basílica construida en agradecimiento a la Virgen María.
El estallido de la pólvora retumba, magnificado por el eco, por los cuatro costados de la plaza en medio del respetuoso silencio de la multitud allí agolpada.
Ante el ruido, una de mis hijas hace alusión a guerras y bombardeos.
Cierro los ojos y un escalofrío me recorre el cuerpo, de la cabeza a los pies ... 26 de Mayo de 1944 ... 10:00 a.m. de una soleada mañana primaveral, según lo reportan los testigos ...
Los aviones de los aliados bombardean la ciudad, en cumplimiento de maniobras previas a la liberación de Lyon, ocupada por las tropas nazis desde 1942.
Pero la libertad tiene siempre un alto precio y ésta no es la excepción: humo, llamas, gritos, muertos, heridos, edificios derruidos o seriamente averiados en el barrio Jean Macé, en los alrededores de la estación de trenes de Perrache, en la Avenida Berthelot donde estaba situada la Escuela de Sanidad, en aquel momento cuartel y centro de macabras operaciones de encarcelamiento, tortura y muerte bajo las órdenes de Klaus Barbie, el llamado “carnicero de Lyon” y que hoy alberga el Centro de Historia de la Deportación y la Resistencia.
Fue tal el poder destructivo de las bombas que hasta los refugios de esa zona quedaron reducidos a escombros.
Todo esto pasó hace 65 años a dos cuadras largas del edificio donde viven mis hijas y donde yo estuve alojada estos 70 días. Presumo que el sitio quedó entonces destruido o averiado, es algo que no se me ocurrió averiguar.
Tras pocos segundos de un sorpresivo silencio, la multitud reunida en la Place Bellecour, la plaza más grande de Europa, el sitio donde Napoleón mantenía estratégicamente acuarteladas sus tropas, rompe el silencio de la noche con sus aplausos atronadores.
Abro los ojos y aplaudo también, respirando aliviada.
Dieu merci, estamos en los días finales del otoño de 2009, Lyon está nuevamente ocupada pero por nativos y centenares de turistas venidos especialmente de toda Francia y de otros lugares del mundo para disfrutar de los espectáculos de Luz y Sonido propios de estas celebraciones decembrinas y el estruendo era el de los Juegos Pirotécnicos en la colina de Fourvière.
Postales (sin imágenes) de Lyon (1)
No todo puede ser fotografiado. Hay sitios, lugares, sucesos, personas, que se quedan en la retina y en el recuerdo. Que no aguantan el destello de un flash y ni siquiera el mejor ángulo en una captura fotográfica. Que son atrapados y fijados en la memoria, en la piel, por cualquiera de los cinco sentidos o por todos ellos juntos…
* Rue de Marseille.
Un suave sol de tarde otoñal se cuela por el ventanal del cuarto de una de mis hijas. A través de los vidrios y a lo lejos, noto cómo el viento típico de esta estación agita las ramas esqueléticas de los árboles casi desnudos de hojas.
De repente y salida de la nada, aparece una bandada de pájaros que se recorta contra el cielo todavía claro y sin nubes y que planea al ritmo de un viento caprichoso. Se diría golondrinas que inician un viaje migratorio tardío.
Cuando llegan muy cerca de la ventana, descubro que son hojas secas que el viento ha levantado muy alto y que ahora dispersa sin orden ni concierto por todas partes.
* Place Carnot, domingo de mercado.
Lulú, una gata de abundante pelaje color mostaza, reposa perezosamente sobre uno de los hombros de su supuesta ama. Ella le habla en voz alta, le acaricia con infinita ternura la cabeza, el lomo, la cola, las patitas mientras Lulú sigue abandonada a su languidez.
Un olor nauseabundo las envuelve y nosotras pensamos que es la señora aunque ella va limpia y correctamente vestida a pesar del exagerado maquillaje azul de sus ojos y a su curioso peinado.
Cuando gata y ama están ya a prudente distancia de nosotras tres, notamos la cara rígida y desfigurada del animal…Lulú está muerta y ha empezado a descomponerse.
* Rue de la République, amplia calle peatonal donde tienen su sede las “boutiques” más caras de la ciudad.
Mediodía lluvioso de comienzos de Octubre. Bien protegida bajo mi paraguas de la molesta llovizna, recorro la calle admirando las vistosas vitrinas que exhiben con extremado buen gusto sus caras mercancías, principalmente ropa y zapatos para ambos sexos.
Delante de mí, tres colegialas no mayores de 13 años caminan a paso vivo enganchadas del brazo. De repente y haciendo caso omiso de las miradas divertidas y curiosas de los transeúntes, empiezan a cantar a pleno pulmón una canción de moda como si pasearan solas y fuera un dia de primavera o de verano.
* Pont de l’Université, sobre el Ródano, a una cuadra del apartamento de mis hijas. Un dia cualquiera al caer la tarde.
Detengo mi marcha apresurada y me apoyo en las balustradas del puente para disfrutar por millonésima vez, sin cansarme nunca, del Ródano a su paso por Lyon.
De los Alpes cercanos llega un viento helado que me alborota el cabello, riza y arruga las aguas del Ródano, sobre cuya superficie flotan, impávidos, cuatro cisnes y una enorme mancha compacta de hojas amarillentas.
sábado, 26 de mayo de 2012
Me cae regordo el sistema
El sistema me pone más nervioso mi sistema nervioso.
"El sistema se cayó" = ni modo de realizar transacciones electrónicas. Se paralizan los bancos ( y cuando sucede, sucede en mi sucursal bancaria, justo el día y momento en que se me ocurre/necesito aparecerme por esos sagrados recintos de ladrones y abusadores con el dinero ajeno, incluido el mio).
"El sistema no autoriza la entrega de sus medicinas porque hay una inconsistencia en las fechas y cantidades. Su doctora cometió un error al elaborar la orden"
Ajá....y yo qué m****** tengo que ver con ésto? Que la Doctora deshaga el entuerto...
Pero no, es Sábado y esta ilustre funcionaria colombiana no viene hoy a atender consulta. Debe estar agotada con todos los errores que seguramente ha cometido en el transcurso de la semana.
El sistema es inflexible, no analiza, no excusa, no corrige, solo obedece las órdenes para las cuales fue programado. No hay en este sitio ni en ningun otro, algún ente (humano!!!) que vaya en contra del sistema y tome la decisión de autorizarme (manualmente) mis medicamentos. Eso ya no existe en un condenado mundo gobernado por un computador central que maneja y determina el rumbo de muchos aspectos de esta vida moderna.
El sistema me desestabiliza, me enfurece, me hace quedar como una tremenda grosera porque me obliga a hacer reclamos de mala pésima forma a plenas 7:30 de la mañana. Linda manera de empezar el día para los funcionarios de la Institución y para mi.
De ninguna manera logran enmendar el error humano. El sistema se resiste a que cambien los datos equivocadamente ingresados.
A este punto yo ya me siento totalmente desconfigurada: debo tener la presión más alta y la glicemia más baja ( mi organismo diabético reacciona con bajones de azúcar ante enfermedades, infecciones, disgustos y toda clase de altibajos emocionales).
Finalmente consiguieron que terminara con el sistema (el mio) más nervioso que de costumbre porque "lo sentimos señora, le va a tocar comprar de su bolsillo los medicamentos que faltan, elmaldito sistema no los aprobó. No hay nada que hacer" . Y punto (final).
Comprar los medicamentos de mi propio bolsillo por supuesto que los puedo comprar. Y aunque suene insoportablemente pretencioso (pretensioso?) diré que podría comprar los de todo el año si me viniese en gana pero es que no se trata de éso.
Yo pago un seguro social que en mi caso no es nada barato asi que la Institución está en la OBLIGACION de darme gratuitamente los medicamentos que necesito para controlar mi hipertensión y mi diabetes. Pertenezco a un programa de prevención y control estatal para ambas patologías.
O sea que no los tengo que comprar yo con MI dinero y mucho menos cuando el error en la orden de entrega de medicamentos es de mi (nueva) doctora que, por esta razón, empezó con el pie izquierdo su relación profesional conmigo.
El error lo cometió un funcionario de la Institución y por tanto es la Institución quien debe subsanar el impase. Pero no, "Jalisco nunca pierde"...el más marrano es siempre el paciente, el cliente, el empleado, el subalterno, el usuario.
Y si mañana la sapiente doctora de marras ya no se equivoca con la orden de entrega de los medicamentos sino con la medicación misma? Porque le perdí una confianza profesional que no alcancé a tenerle.
Menos mal que en mi familia tenemos un hermano médico y cuatro sobrinos haciendo su carrera de Medicina y que nadie, absolutamente nadie en este clan, se toma un alkaseltzer sin haberlo consultado previamente con ellos, asi lo haya formulado una eminencia gris, un Premio Nobel de Medicina o en su penoso y triste defecto, un médico de la Seguridad Social.
Y ahora que ya me despaché a gusto solo me queda gritar, simplemente y a todo pulmón: a la p*** m***** con el p*** sistema de m*****!!!!!
"El sistema se cayó" = ni modo de realizar transacciones electrónicas. Se paralizan los bancos ( y cuando sucede, sucede en mi sucursal bancaria, justo el día y momento en que se me ocurre/necesito aparecerme por esos sagrados recintos de ladrones y abusadores con el dinero ajeno, incluido el mio).
"El sistema no autoriza la entrega de sus medicinas porque hay una inconsistencia en las fechas y cantidades. Su doctora cometió un error al elaborar la orden"
Ajá....y yo qué m****** tengo que ver con ésto? Que la Doctora deshaga el entuerto...
Pero no, es Sábado y esta ilustre funcionaria colombiana no viene hoy a atender consulta. Debe estar agotada con todos los errores que seguramente ha cometido en el transcurso de la semana.
El sistema es inflexible, no analiza, no excusa, no corrige, solo obedece las órdenes para las cuales fue programado. No hay en este sitio ni en ningun otro, algún ente (humano!!!) que vaya en contra del sistema y tome la decisión de autorizarme (manualmente) mis medicamentos. Eso ya no existe en un condenado mundo gobernado por un computador central que maneja y determina el rumbo de muchos aspectos de esta vida moderna.
El sistema me desestabiliza, me enfurece, me hace quedar como una tremenda grosera porque me obliga a hacer reclamos de
De ninguna manera logran enmendar el error humano. El sistema se resiste a que cambien los datos equivocadamente ingresados.
A este punto yo ya me siento totalmente desconfigurada: debo tener la presión más alta y la glicemia más baja ( mi organismo diabético reacciona con bajones de azúcar ante enfermedades, infecciones, disgustos y toda clase de altibajos emocionales).
Finalmente consiguieron que terminara con el sistema (el mio) más nervioso que de costumbre porque "lo sentimos señora, le va a tocar comprar de su bolsillo los medicamentos que faltan, el
Comprar los medicamentos de mi propio bolsillo por supuesto que los puedo comprar. Y aunque suene insoportablemente pretencioso (pretensioso?) diré que podría comprar los de todo el año si me viniese en gana pero es que no se trata de éso.
Yo pago un seguro social que en mi caso no es nada barato asi que la Institución está en la OBLIGACION de darme gratuitamente los medicamentos que necesito para controlar mi hipertensión y mi diabetes. Pertenezco a un programa de prevención y control estatal para ambas patologías.
O sea que no los tengo que comprar yo con MI dinero y mucho menos cuando el error en la orden de entrega de medicamentos es de mi (nueva) doctora que, por esta razón, empezó con el pie izquierdo su relación profesional conmigo.
El error lo cometió un funcionario de la Institución y por tanto es la Institución quien debe subsanar el impase. Pero no, "Jalisco nunca pierde"...el más marrano es siempre el paciente, el cliente, el empleado, el subalterno, el usuario.
Y si mañana la sapiente doctora de marras ya no se equivoca con la orden de entrega de los medicamentos sino con la medicación misma? Porque le perdí una confianza profesional que no alcancé a tenerle.
Menos mal que en mi familia tenemos un hermano médico y cuatro sobrinos haciendo su carrera de Medicina y que nadie, absolutamente nadie en este clan, se toma un alkaseltzer sin haberlo consultado previamente con ellos, asi lo haya formulado una eminencia gris, un Premio Nobel de Medicina o en su penoso y triste defecto, un médico de la Seguridad Social.
Y ahora que ya me despaché a gusto solo me queda gritar, simplemente y a todo pulmón: a la p*** m***** con el p*** sistema de m*****!!!!!
miércoles, 9 de mayo de 2012
Historias de familia: ellos (los otros) y mis Grandes Duquesas
Paul C, el bisabuelo de mis hijas, era uno de los banqueros de Nicolas II, el último Zar de todas las Rusias.
Su esposa, Anastasia, más conocida en la historia de los C. como Babushka, era institutriz en una familia de la nobleza rusa.
Eso es lo que nos cuenta su nieto, que es mi esposo y el padre de mis dos niñas.
Estas criaturas, que nacieron irreverentes, irreverentes se criaron e irreverentes siguen siendo (dentro de los limites del respeto) todo el tiempo se han reído (nerviosamente, lo reconozco) de esta historia que, sin embargo, ellas siempre han adorado oír contar de boca de su padre y de su abuelo Nicolás (q.e.p.d.)
De unos años para acá y haciendo gala de esas ganas de sacarle gusto a la vida que siempre las han caracterizado han decidido, en divertida complicidad con la mamá, autoproclamarse como Grandes Duquesas.
Por esas cosas de la vida, que a veces todo lo permite, mis niñas amanecen un día siendo “mis dos mágicas princesas” y en otros se convierten sin mucho esfuerzo en “Nathalie (su abuelo ruso la llamaba Natasha) y Tatiana, Grandes Duquesas de… mi corazón”.
Amo con un amor inmenso, sin limites ni medida, incondicional, indescriptible, loco, a estas dos criaturas que siendo lindas por fuera son aún más hermosas por dentro y como (casi) todas las madres del mundo me he preguntado muchas veces cómo pude vivir (feliz) la mitad de mi vida sin ellas (aunque yo fuera niña o adolescente, en alguna dimensión desconocida estaba este par de espíritus maravillosos, únicos, esperando que los padres que ellos necesitaban y habían escogido para vivir esta nueva encarnación, estuvieran en edad reproductiva y se conocieran en un bar de estudiantes latinos en la ciudad universitaria de Louvain la Neuve (Bélgica).
Solo
llevó consigo unos billetes de la época y unos bonos de banco, que es la única
herencia material (más algunas fotografías) que reposa hoy en manos de mi
esposo y de mis hijas.
Estos
billetes y bonos fueron fotografiados por los profesores franceses de mis hijas
en el Liceo, para preguntar a especialistas en el tema el valor económico de
los mismos para colección y qué podía
hacerse con los bonos. Bueno, nadie da mucho dinero por los billetes y dicen
que los bonos obviamente no tienen más valor que el histórico. Y el familiar. O
sea que las mías, son unas Grandes
Duquesas sin riquezas materiales por el
lado de su bisabuelo ruso (ni del colombiano !)Pero volvamos a Paul C. que aparte de lo puesto y de estos billetes y bonos que menciono, salió huyendo con Babouchka y sus hijos Vera (4 años) y Nicolás (Andando el tiempo, este niño de 3 escasos años en el momento del exilio se convertiría en mi suegro. El cariño que nos tuvimos mutuamente merece post propio)
Allí el bisabuelo Paul fundó un banco que se fue directo a la quiebra en poco tiempo porque sirvió fue de caja menor para todos los rusos exiliados en Bélgica (o sea que hay por ahí deudores morosos con la familia C…. O a estas alturas del paseo, solamente descendientes de los mismos)
Vistas las penurias económicas, el otrora banquero Paul C. vióse obligado a trabajar de concierge (portero y demás) en un hotel de Bruselas. En ese oficio se desempeñó hasta el día en que le pudieron más sus antiguas florecientes circunstancias y las exorcizó ahorcándose.
Hasta aquí, en este punto trágico, llegan las ganas de reírse de las Grandes Duquesas y de su mamá, la Zarina Madreselva
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