viernes, 27 de septiembre de 2013

Reto de las 52 semanas: Foto # 39

Hoy traigo a la tarima a otra sobrina-nieta (fuera de Juan Martín y de Rafael, que ya tendrá su cuarto de hora de fama en este blog).


















Esta es Renata, celebrando su cumpleaños # 2 por tercera vez. 

La primera fue en Culiacán (Sinaloa) donde permaneció recientemente casi dos meses con su mamá (mi sobrina) y su papá, estudiante universitario allá. (1)

La segunda fue acá en Cali, en la finca de su abuelo paterno pero tampoco era el día exacto.

La tercera tuvo lugar en el jardín infantil donde pasa todas las mañanas y ahí celebró sus dos  añitos el día que si le correspondía por calendario.

Con la terquedad que la caracteriza, se empeñó en ser ella misma quien partiera las tajadas de la torta para repartirla entre su profesora y sus amiguitos.

He aquí la foto del resultado, como digno colofón a este "desastre  anunciado y presentido".

A algunos les (nos) tocó un plato de migas como para pajaritos o patos

















(1)  Chur: te acuerdas que alguna vez me comentaste que en México decían "chupón" en vez de "chupo" como nosotros?
A raíz de ello entendimos en la familia por qué la niña decía y sigue diciendo "chupón" después de su experiencia mexicana.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Cuando fue la última vez...

... que hiciste alguna cosa por primera vez?

jueves, 19 de septiembre de 2013

Reto de las 52 semanas: Foto # 38 (y adicional, con videito incluido)

El domingo pasado (día 15) tuvimos un ventarrón impresionante en horas de la tarde.

Fue de corta duración (unos 10 minutos) pero el aguacerón se precipitó formando espesas cortinas de agua que un viento, fuerte y furioso, tiraba contra los muros de las edificaciones. Magnífico y aterrador a la vez. 

Nuestra calle se inundó (ahora les muestro), se desgajaron muchas ramas de los árboles vecinos y  algunas cuadras más arriba se arrancaron de cuajo varios árboles grandes y fuertes. 

No quiero ni imaginar siquiera cómo será el paso de algún huracán de ésos que van dejando una estela de muerte, ruinas, destrozos y desolación. 
Claro que he visto escenas reales en la televisión pero otra cosa es vivir la experiencia de primera mano.

Hoy les quiero compartir unas fotos que tomé a través de los cristales de mi ventana porque por razones obvias no podía sacar la cámara y arriesgarla a ese baño tempestuoso.

Respetable la Naturaleza cuando se enfurece, verdad?




Me gusta el efecto de las gotas de agua sobre el cristal desdibujando la imagen de fondo



Aquí ya había bajado considerablemente el nivel del agua y ya no había ni viento ni lluvia.





Me ha costado trabajo subir este video con calidad de pura aficionada.
El viento apenas comenzaba a hacer de las suyas y aún no había llovido.
Espero que no terminen con mareo al verlo.

Para completar, en este y en otros dos barrios hubo un daño de energía que duró desde las 5 de la tarde del domingo hasta el medio día del lunes.

Esa noche, sin televisión ni internet, tocó acostarse temprano después de apagar linternas y velas. La oscuridad y el silencio ambiental caen bien de vez en cuando... solo se oían cantos de ranas como en las noches campesinas.




domingo, 15 de septiembre de 2013

Madreselva, lectora de libros y blogs

Tengo una manía que me parece curiosa pero que de seguro comparto con muchas otras personas (ustedes me dirán) : cuando voy a comprar un libro leo el primer y el último párrafo. Si encuentro algo que me cautiva en esos dos espacios lo compro y me lanzo a la aventura de descubrir qué hay entre esos dos párrafos, cuál es el hilo conductor.

Hago lo mismo aunque ya el libro sea mío: antes de enfrascarme en la lectura total curioseo el principio y el final. Es una manía y como tal, no la puedo controlar.

Con los blogs me pasa igual. Ando metiendo las narices (bueno: los ojos) en tantos blogs que si el post al que llego me atrapa, me voy inmediatamente a la primera publicación y de allí arranco la exploración completa para poderme situar en el marco teórico de quien escribe.

Generalmente en ese primer post hay una presentación personal y una declaración de las intenciones y las motivaciones que llevan al personaje a compartir públicamente lo que escribe.

A partir de ahí lo más seguro es que uno se sumerja en un mundo delicioso y muy atractivo de vivencias ajenas. Ustedes saben la conexión emocional y sentimental que llega a experimentarse con blogueros (as) que están a millones de kms de nosotros, a quienes nunca hemos visto personalmente y a los que probablemente nunca podremos darles un abrazo físico. Pero se vuelven seres importantes en nuestra cotidianidad.

Nos preocupamos por ellos, sufrimos con y por ellos, nos alegramos o nos entristecemos con su día a día, nos entra cierta desazón cuando va pasando el tiempo y no encontramos actualizaciones. En fin, que vamos construyendo un tejido humano entre personas que a veces no sabemos ni siquiera a quién se parecen porque no comparten fotos personales pero aún así vaya si nos interesan y preocupan!

Encuentro que es precisamente la esencia humana (la maravillosa, la rescatable) la que se manifiesta en todo su esplendor en situaciones como ésta. Nos conectamos con el otro y sentimos con él más allá del conocimiento físico.

Qué importa si nunca hemos visto ni veremos ni siquiera en pintura a Fulanita de los Palotes, que bloguea desde Tombuctú, por allá en la República de Mali y a orillas del río Niger!

De Fulanita, (posiblemente descendiente de los tuareg), sabemos muchas cosas, lo que ella ha querido compartirnos y aunque sea poco y muy reservado, igual nos duelen sus diferencias con su esposo o la familia del mismo, las desavenencias con su familia propia, nos preocupa que el más chico de sus hijos tenga fiebre o cualquier tipo de malestar, nos alegra hasta el infinito que los últimos análisis de laboratorio de su mamá hayan salido perfectos o muestren que alguna dolencia ya desapareció y hasta sabemos que los vecinos de la casa a la derecha son insoportables, mal educados, egoístas, ruidosos y que los de la izquierda son unos amores de personas, que la dueña de casa hornea unos pasteles deliciosos y que su hijo autista ha hecho muchos progresos diarios.

Maravilloso  este sueño realizado de “la aldea universal”, verdad?

Me encantan los blogs de cocina, los de decoración, los de viajes, los de manualidades (así ellas no sean mi fuerte), tengo una debilidad especial por los blogs personales… mejor dicho, como dice  la canción: “me gustan todos” y se me va el tiempo buscando (y encontrando) tesoros blogueros en la red.

Por razones obvias (que tienen que ver con mi disponibilidad de tiempo) muy rara vez dejo comentarios en la mayoría de ellos (me limito a los que tengo en mi lista de la izquierda) por mucho que me gusten y me apasionen.

Soy una lectora silenciosa, una visitante fantasma en casi todos los blogs que ustedes tienen en sus listas preferenciales. Y de allí salto a otros y de ésos a otros y otros y otros, en una espiral sin fin.

Ahora si, “chao”, me voy a leer cosas interesantes y a ver cositas lindas en todos los blogs que me salgan al paso (me buscan y los busco, nos buscamos).


Que pasen un domingo feliz en compañía de sus seres queridos (recuerden que solo dura 24 horas).




viernes, 13 de septiembre de 2013

Reto de las 52 semanas,:Foto # 37 : Tío y sobrino

A ver si me sacudo este muermo y salgo del marasmo bloguero y escribidor que me agobia en estas últimas semanas...(bahhhhhh es pura flojera, lisa y llanamente!!!!)

Prometo posts de palabras entre semana y semana del reto. Por lo pronto, aquí va la foto de hoy, porque una puede ocasionalmente pecar de perezosa y vaga pero sin dejar de seguir siendo cumplidora, eso sí.

Son tío y sobrino. El de negro es mi hermano menor Fede y el de rosado es mi sobrino Fran.

El escenario es una finca el domingo pasado. Estos dos se encontraron sin saber que llevaban el mismo corte de pelo estilo tocado de guerra de cherokees, navajos, comanches, sioux, pielrojas, apaches o qué se yo.

El caso es que recordé las películas de indios y vaqueros de mi adolescencia.

A estos dos chicos solo les faltan las plumas, que si yo supiera al menos un tris de “fotochóp” se las pondría para que la ilusión del Viejo Oeste fuera completa.

El papá de este sobrino mio quería ser indio pielroja cuando estábamos muy pequeños y soñábamos con labrarnos un futuro  a nuestro gusto y medida. Será que ese deseo infantil se le incrustó en el ADN y se manifestó en su hijo menor?

O sea que mientras se aclara el misterioso origen de mi familia, dejaremos de ser un clan y pasaremos a ser una tribu en la que por cierto, uno de nosotros tiene que enterrar el hacha de guerra y sentarse a fumar la pipa de la paz con los demás.

Atención, queridas hijas mías: yo quería ser monja de clausura. Así que atentas a cualquier impulso raro e inusual en ustedes. 

Que no digan que no les advertí, el que avisa no es traidor. Mis blogamistades darán fe si es menester.




















Muermo
  1. m. Extremado enflaquecimiento o debilitamiento del cuerpo humano.
  2. Suspensión,paralización,inmovilidad,en lo moral o en lo físico:
    criticaban el marasmo de la juventud actual.

Marasmo
  1. m. veter. Enfermedad contagiosa de las caballerías,caracterizada por alteración y flujo de la mucosa nasal,transmisible a los seres humanos.
  2. Persona,situación o cosa que produce aburrimiento,hastío o decaimiento:
    la película fue un muermo.
  3. Estado de abatimiento o somnolencia producido por el aburrimiento,la fatiga o motivado por la ingestión de alcohol o drogas:
    como no nos movamos me va a entrar el muermo.


viernes, 6 de septiembre de 2013

Reto de las 52 semanas: Foto # 36 (a, b y c): "Mis Grandes Duquesas"

Esta es la última fotografía que me enviaron mis hijas, fue tomada durante unos días de vacaciones en Düsseldorf y pueblos aledaños, en Agosto pasado.

Se las ve felices y sonrientes... claro, días sin estudio ni trabajo... quien va a llorar por éso?


Eyyyyyyyyyyy, qué pasó? Estas eran ellas pero cuando estaban pequeñas y vivían acá en Colombia conmigo... He confundido los archivos, seguro que de mis tres neuronas solamente una salió a trabajar hoy...


Lo que no me (nos) gusta (porque al míster tampoco) son las gafas oscuras de la mayor, que le ocultan sus hermosísimos ojos azules


De las dos, nuestra Gran Duquesa Menor es la que cambia su reino por una foto.
Te premio con otra tuya adicional, chiquita mía.