miércoles, 15 de octubre de 2014

"Castigo divino"

Desde muy pequeña pulcra y ordenada hasta la obsesión. Sin que nadie se lo enseñara o se lo exigiera. 

De no poder aguantarse hasta mañana (inútil ejercicio de resistencia contra la compulsión y la manía) para enderezar el cuadro, el portarretratos, el libro en la biblioteca, la porcelana en el estante… era es cuestión de estética visual, se dice a sí misma, justificando su necesidad de orden y simetría.

Todo en el lugar que le corresponde, correctamente alineado, la ropa bien doblada en los armarios aunque no esté clasificada por colores o modelos, hasta allá tampoco llega la compulsión. Tampoco hay que exagerar. Digamos que sus rituales son solamente eso: rituales y no Trastorno Obsesivo Compulsivo y todo lo que ese término encierra bajo la sigla TOC.

Y miren ustedes que sin saber cómo ni por dónde, el destino (burletero, bromista, payaso, irónico y castigador) vino a juntarla con su antítesis. O sería una lección de tolerancia concebida directamente desde lo Alto?



Peleas, disgustos, discusiones, amenazas de “sería mejor que cada cual tenga su propio cuarto y problema tuyo tu desorden, me harté de estar ordenando tus  cosas”.

Pedidos amables de : Podrías poner un poco de orden en tu closet, escritorio, mesa de noche, artículos personales de aseo en el baño?”

Invencible resistencia pasiva de la contraparte. Si al menos dijera “no me j*d*s más, púdrete!” entonces la pelea sería por grosero, irrespetuoso, patán, cafre y tendría más justificación que las minicontiendas bilingües generadas porque sus pertenencias personales o las que son en común con ella han sido dejadas en cualquier sitio (menos en el apropiado) o en montonera sobre cualquier superficie.

No me quejo gratis ni de vicio. Incluyo testimonio gráfico, prueba reina.


(Título del desastre: mesa de noche de él)


Usté sabrá perdonarme mister, por hacerlo quedar tan mal ante la distinguida concurrencia pero es que me queda una duda que amenaza con convertirse en existencial:  soy yo una  maniática insoportable o es usté un desordenado sin remedio?

O mejor que entre el diablo y escoja??? 

sábado, 11 de octubre de 2014

Cine en casa. Atrasada en noticias.

No siempre marcho al mismo ritmo que todo el mundo. 
Cuando algunos apenas van,  yo  ya vengo pero lo usual es que en ciertos temas y tópicos, cuando los demás vuelven yo apenas estoy juntando fuerzas y ánimos para ir.

Resulta que por azar, totalmente por azar, caí en una película “por  internet”. Más exactamente, por Youtube.

No me gusta ver cine en casa: ni en la tele ni en el pc ni con video. No señor: yo soy de butaca en sala oscura, con los presentes en total silencio y solamente los sonidos en estéreo propios de la película.
Ahhhh y con una buena provisión de crispetas (palomitas de maíz, popcorns… cómo les llaman ustedes en sus países?) Mejor dicho: cine sin crispetas no es cine (para mí).

Decía que no me gusta ver películas en casa por razones que se caen de su peso: llamadas telefónicas (y encima interminables) justo cuando más metida estoy en la trama, toques en la puerta para hacerme asomar la cabeza y preguntarme cualquier babosada, el míster al lado comentando escenas, nombres de actores y actrices y de películas similares o no tan similares pero iguales de buenas o incluso mejores que la que estoy tratando de ver. Provoca amordazarlo y atarle las manos a los barrotes de la cama… pero no, eso es apropiado para otras actividades, no precisamente para ver cine en casa.

Sigamos: al míster le gustan las películas de acción: intriga, misterio, puños, patadas y gotas de sangre en la pantalla.

Al míster NO le gustan (es más: le repelen) mis películas romanticonas, edulcoradas, las que son medio enredadas (que se prestan a múltiples interpretaciones), con finales inesperados y nada clásicos y aquellas en las que lloro a moco tendido. Masoquista que es una.

Solo nos encontramos mutuamente a gusto el uno con la otra en los films de guerra, los de misterio y suspenso y en las comedias. El puede ver tres y hasta cuatro veces seguidas las películas o los episodios en tv de Mister Bean y siempre se ríe igual, como si les tuvieran haciendo cosquillas con una pluma en las plantas de los pies.

Bueno: la película que vi hasta las dos de la madrugada (empecé tarde, cuando todo el mundo en casa estaba en el quinto sueño, de ahí que hubiera tenido tranquilidad absoluta) fue SIN IDENTIDAD, con Liam Neeson y aunque tiene todos los ingredientes que le fascinan al míster, a mi me atrapó.

Cuando le dije: “Tienes que verte la peliculaza que vi anoche hasta la madrugada” preguntó:
- “Es un thriller?”
-“Un thriller? Y  eso como qué cosa es, señor míster? Con qué se come?”
-“Pues una película de suspenso, de intriga”
-“Entonces si es un thriller en toda regla” y empiezo a ponerlo al tanto pero no me deja ir muy lejos: -“Ya me la vi”

Llamo a saludar a mi amiga Amparo, recién operada de la vejiga y le recomiendo que para sobrellevar esos días de recuperación en absoluto reposo en cama se vea por Youtube “Sin identidad”. No me da tiempo a contársela, me la empieza a contar ella y remata con un “Ya me la vi”.

Les comento vía telefónica a mis hijas (amantes del Séptimo Arte, sobre todo apretujadas en la cama de una de las dos y bajo los edredones en esas noches de frío y nieve en que no es evidente salir a rumbear y ponerse el mundo por montera)  que ví una película super buena, “de ésas que le gustan a su papá pero  no teman, ésta sí les va a gustar a ustedes así como me gustó a mí… se trata de un investigador que viaja con su esposa a….”, 
-“Si, mamita, a Berlín y al llegar al hotel Adlon se va inmediatamente de vuelta al aeropuerto porque ha olvidado su maletín personal y allí empieza todo… ya nos la vimos”.

O sea que la que estaba atrasada de noticias era yo. Que mi descubrimiento fílmico no lo era tanto, que todo el mundo ya conocía la película pero nadie me la había recomendado. Genial, oigan, se les agradece el detallazo y se les tiene en cuenta.

Google acaba de informarme que la película es de 2011 y siiiiii, ya se que todos/as ustedes se la vieron en su momento, quizá el día del estreno mismo o en premier pero al menos díganme que tal les pareció. Como para no perder el post y tener tema de conversación, digo yo.

lunes, 6 de octubre de 2014

Inquietud y curiosidad

* Cuánto dura un instante?

* "...¿a dónde van los besos que guardamos, que no damos...?


* ...¿a dónde se va ese abrazo si no llegamos nunca a darlo ...? "