lunes, 21 de mayo de 2018

─═☆ Reflexiones en torno a un acontecimiento real... es decir, que sucedió en la realidad ☆═─


Sufrí un episodio de ansiedad en el 2016. Mi psiquiatra (a quien admiro y amo por su profesionalismo y acierto conmigo) me recetó un medicamento (“de cuyo nombre no quiero acordarme”) que redujo mi rutina de sueño de más o menos 7 a 5 horas diarias y hasta el momento presente no he podido o no he sabido desacondicionar mi organismo  a ese ciclo pero debe ser que ya con eso me basta porque no me siento especialmente cansada o falta de sueño durante el dia.

Antes me angustiaba despertarme, aunque fuera de manera natural, cuando a  todo el mundo en casa aún les faltaban dos o tres horas de sueño. Ahora aprovecho para ver la serie de turno en mi Tablet o leer (si no estoy muy enganchada a la susodicha serie). Rara vez prendo la tele pero el sábado lo hice y me encontré con la transmisión en vivo y en directo, desde una soleada Londres, de la que los medios han dado en llamar “la boda del año”.

Y aquí empieza lo que me molesta del asunto: la magnificación (se dice asi?) de un evento que para los estándares de la realeza británica no fue más que una boda de carácter digamos que común y corriente pero que dado el origen de uno de los contrayentes hubo que hacerla de cara al público. En otro caso hubiera sido un evento muy familiar y más intimo (eso si, con 200 y hasta 600 invitados, vaya privacidad!)

Me asombra la necesidad que tienen ciertas personas (por cierto muy numerosas) de tener un icono sobre el cual verter toda su admiración y hasta su nostalgia de testas coronadas cuando el pueblo siempre se ha rebelado contra monarquías imperantes (La revolución francesa y la rusa, por ej)

Que la novia sea de origen mestizo marca un cambio pero no lo considero un hecho histórico como pregonan en los medios, a quienes les conviene fabricar un personaje que les aumente las ventas cada que tosa en público, le saque la lengua a los fotógrafos, use un vestido super caro u otro más sencillo, tome de la mano en público a su ahora esposo dizque obviando el rígido protocolo de la realeza británica, etc etc.

Agarrémosnos fuerte que vienen curvas: están fabricando otro icono estilo Lady Di, personaje que nunca ha sido de mis afectos y admiración. Pertenezco al bando contrario reconociendo eso sí, que fue una mujer con mucho carisma, con un  gran sentido social y una madre super amorosa con sus dos principitos.

Parece que Harry, cuya personalidad pública admiro cuando no incurre en desmanes, no ha podido superar la ausencia de su madre y quizá eso fue lo que encontró en Meghan: una mujer alejada de esa formación aristocrática (aunque ya la corte la está (de) formando en esos temas) que es risueña y cariñosa en todo momento y lugar, lejos de los acartonamientos propios de la familia real,  insisto, de cara al público. Es muy posible que en la intimidad esta familia sea tan común y corriente como la mía y la de ustedes, con los mismos conflictos, desacuerdos y también con los mismos momentos maravillosos y entrañables.

Vuelvo al tema de que los medios han querido ver hechos que dizque marcarán la historia de la humanidad (??) en esta boda: que el vestido de la novia “marcó historia” y asombró a todo el mundo (reconozco que a mi también me asombró pero porque me pareció que de tan sencillo resultó simplón, muy común y corriente frente a las expectativas que generó el vestido de novia de una nueva “royal”); que ha llegado un soplo de aire fresco a la monarquía cuando esta pareja está tan lejos del trono que no creo que tengan el poder de cambiar nada. Antes de ellos hay como 5 o 6 personas que tendrían que esfumarse y desaparecer del panorama (incluido el príncipe Carlos) antes de que Harry pueda sentarse con su consorte en el trono de la Casa de Windsor. Sorry Meghan.

La cara de aburrimiento o cansancio de la Reina Elizabeth fue, esa si, de antología, todo un poema; a la siempre impecable y bien puesta Kate, esposa del príncipe heredero, le criticaron haber repetido vestido y lo interpretaron como un desaire a la novia cuando muchos vimos allí un detalle de no robarle protagonismo a los novios con su estilismo habitual; que si Victoria Beckham iba vestida como si fuera para un velorio con entierro incluido (por el color del traje considerado inapropiado para una celebración diurna); que si Amal, la esposa de George Clooney fue la invitada perfecta (me encantaron el vestido, el color del mismo y la manera como le quedaba); que si la madre de la novia debió renunciar en esta ocasión a sus rastas y al piercing en un lado de la nariz, etc ,etc ,etc etc

En conclusión: un evento con mucho carácter mediático que llenó las arcas turísticas de la ciudad pero que para mi no tiene ningún significado histórico como tanto han ponderado los medios.

Ahora a soportar flashes de la boda toda la semana en las cadenas televisivas extranjeras porque las de acá están ocupadas bombardeándonos con los cierres de campaña de los candidatos presidenciales a los comicios del próximo 27 de mayo en Colombia, campañas que se caracterizaron por las propagandas difamatorias de todos contra todos… que gane el “menos pior”, el que tenga más escrúpulos a la hora de vaciar las arcas del Estado y no se le vaya la mano en el saqueo, el que no exagere en sus actos de corrupción y visto que no hay mucho qué hacer al respecto, que siga la procesión en esta odiosa politiquería que tiene a este país a pocos pasos del abismo y a nosotros, la mayoría de los ciudadanos, hasta el moño y al borde de un ataque de nervios.

Ahhh y por cierto: que (sobre)vivan los novios!!! Que su relación resista todas sus diferencias culturales, raciales, socioeconómicas y las odiosas e inaceptables conductas y actitudes discriminatorias que nos separan a los seres humanos… que nos separan, sobre todo, de la familia real británica.


sábado, 12 de mayo de 2018

Terminó mi internamiento


Acabo de salir de El Internado, que me ha cerrado sus puertas después de 71 capítulos de más o menos 1 hr 20 min cada uno y también después de mil peripecias, aventuras y desventuras de sus personajes.

Me ha gustado, como me están gustando las series españolas que nos ofrece Netflix. Mucha calidad, talento actoral y de producción en las que he visto hasta ahora. Y hay otras que prometen. Ya lo veremos.

Aunque el final es un final relativamente feliz, me ha quedado un gustito amargo en la punta de la lengua: dos muertes (una  digamos que natural y otra por un enfrentamiento entre dos personajes armados) que hace que la serie se salga del típico y habitual “y fueron felices por siempre jamás”. 
Evidentemente no estaba yo viendo la versión televisada de ningún cuento de hadas nórdico (que es donde hay las hadas más buenas y bonitas de la literatura de ese género, me parece a mi, que de niña nutrí mi imaginación con ese tipo de relatos).

No me pareció que X personaje tuviera que morirse justo el día o la víspera de que llegara la solución definitiva para la cura de la enfermedad que le produjo el virus creado por los malos de la serie (no se si es spoiler pero la serie es de 2007 y a la fecha de hoy supongo que ya la gran mayoría de suscriptores de Netflix la ha visto. 
Incluso, en foros sobre El Internado, me he enterado de que más de uno la ha repetido. Mucho amor al arte!!!! Por mi parte, considero que tampoco es para tanto)

Del otro personaje diría que “tanto nadar y nadar para venir a ahogarse en la orilla”… salió de unas situaciones peores pero viene y se nos muere (bueno, lo matan los guionistas porque evidentemente la culpa es de ellos!!!) en las escenas finales.
Pues así es la vida, no siempre los personajes quedan felices y comiendo perdices. 

Pero es que esto es para entretenimiento de los espectadores, no para que la vida y sus circunstancias sigan golpeandonos aún en las pantallas chicas o grandes… no podremos liberarnos de la triste realidad así sea en un producción televisiva?

(ahhh…olvidaba al más malo de los malos que tiene un final digamos que digno, comparado con todas sus maldades y su perversidad … los guionistas pudieron haberse ensañado más con él y ahorrarle la muerte al otro personaje de marras. Y de paso, no dejarnos con tantos interrogantes, sobre todo a mi, que quizá por deformación profesional soy muy preguntona y quiero saberlo todo. Cuándo y cómo lo encerraron allí donde lo encerraron? Quien lo hizo y cómo lo consiguió? Una manera muy suave, digna y discreta de que el actor y su personaje hicieran mutis por el foro cuando yo hubiera deseado verlo empalado en las verjas del Internado o colgado de las ramas de algún árbol del bosque vecino luciendo merecida cuerda al cuello) 

Me ofrezco como guionista de un remake de El Internado. Y gratis. Así haré catarsis dando rienda suelta a mis demonios interiores y liberando mis Bajos Instintos, de manera creativa.

Por esta puerta entré al Internado con mis bártulos, llena de expectativas y por allí mismo acabo de salir satisfecha aunque un pelin cansada porque fueron muchas horas ahí dentro pero diría, como dijo Fermín (uno de los personajes protagónicos): "Valió la pena"


lunes, 16 de abril de 2018

Qué hubiera pasado en mi vida...


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·       Si hubiera sido una chica noviera ( coqueta nada más que fui) y me hubiese casado jovencita acá en mi país;
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·       Si hubiera tenido mis hijas muchísimo más joven de lo que las tuve;
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·       Si hubiera tenido dos chicos en vez de dos chicas o un niño y una niña (en ese orden de nacimiento);
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·       Si hubiera tenido los 6 hijos con los cuales soñábamos el míster y yo para que él hubiese podido saborear las mieles y la hieles de tener una familia numerosa, como la que tengo yo;
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·       Si mis padres no se hubieran divorciado antes de cumplir yo los 15 años y hubieran seguido unidos hasta el final, sin más parejas ni hijos fuera de los que tuvieron en común;
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·       Si el míster no hubiese querido venir a probar un nuevo estilo de vida en el Trópico y nos hubiéramos quedado viviendo en Bélgica, con viajes esporádicos para venir a visitar mi familia acá, al otro lado del Atlántico;
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·       Si en vez de estudiar Psicología me hubiera graduado en Periodismo y hubiera podido cumplir el sueño irresponsable de ser corresponsal de guerra (de adolescente no tenía ni idea de lo que era una guerra, según parece);
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·       Si realmente hubiera tenido vocación y hubiera renunciado al mundo y sus placeres para internarme en un convento como monja de clausura;
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·       Si dos de mis hermanos (uno asesinado y el otro desaparecido) estuviesen aún con nosotros;
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·       Si no hubiese perdido mi primer trabajo profesional (lo cual motivó  y precipitó mi viaje de especialización profesional a Bélgica);
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·       Si mis hijas no hubiesen decidido viajar a Francia a hacer sus estudios universitarios y vivieran todavía acá en casa con nosotros;
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·       Si fuésemos nosotros quienes viviéramos allá con ellas o más exactamente solo “cerca” de ellas para respetarnos espacios;
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·       Si no hubiera sido el míster sino Rafa o Jose o….
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·       Si mis padres no hubiesen sido hijos únicos y nosotros, su descendencia,  hubiéramos crecido rodeados de primos y tios;
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·       Si hubiera crecido con al menos una hermana contemporánea en edad y no como hija única entre 9 hermanos varones; (vine a tener hermanas de relaciones posteriores de mi padre y de mi madre pero nos separan muchos años);

·       Si mi amiga Martha y yo hubiéramos podido llevar a cabo, cuando éramos universitarias, ese viaje que teníamos programado para el Perú a escondidas de nuestros padres;
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·       Si en vez de ir a vivir a Bélgica lo hubiera hecho a París, como eran mis planes originales cuando decidí irme a completar mis estudios profesionales fuera de Colombia;
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·       Si aquel día en Louvain La Neuve, después de dudarlo y dudarlo, finalmente  hubiera decidido no ir a la fiesta de latinoamericanos donde me conocí con el míster, un belga que entró por pura casualidad al sitio a tomarse una cerveza antes de llegar a su apto cansado después de una dura jornada de trabajo...
·        
·         Obviamente estaría viviendo y contando una historia diferente a la actual pero, me insisto, cómo sería???

·         La verdad es que me encantaría ir a mundos paralelos para experimentar cada una de esas opciones y que esos "si" no me comieran el coco.

martes, 10 de abril de 2018

Internada


Vaya que si!   

Metida de cabeza  en un internado… El Internado de Laguna negra, una serie de Netflix “más larga que una semana sin carne” :  71 episodios de una duración de más o menos 1h y 20 minutos cada uno repartidos en 7 temporadas (yo apenas voy a comenzar la cuarta. Me espera un largo camino por andar junto a mi Ipad en cuanto momento libre tengo disponible. Y procuro que sean muchos a lo largo del dia).

Pero les aseguro que vale la pena el (mi) tiempo invertido. Es una buena serie de misterio y suspenso aunque al principio pasan tantas cosas que la historia me resultaba algo confusa.

Le pedí  información adelantada a  una de mis sobrinas cuando yo apenas iba por la mitad de la serie y ella gustosamente accedió a proporcionarme  cualquier cantidad de spoilers lo cual me desenredó completamente la trama.

Esto, lejos de desanimarme o restarle interés a la serie, me ha ayudado a ir dándole significado a sucesos ya vistos o que estoy viendo, a descubrir quién es quién y qué papel juega en la historia.
O sea que ahora estoy viendo El internado con mucho más interés y gusto que antes. Quien lo creería!!!

Esta serie es española y tiene el sello de calidad que he ido descubriendo en otras series de la misma procedencia (La casa de papel, Las chicas del cable, El tiempo entre costuras).


Se acuerdan que alguna vez les conté que yo, antes de comenzar la lectura de cualquier libro, leía el primer y el último párrafo y luego me daba gusto descubriendo la historia que ligaba el primer párrafo con el último?

Pues… ah trabajo y fuerza de voluntad que me ha costado no ir a ver ya mismo el último capítulo de esta serie!!!

Resultado de imagen para el internado




domingo, 18 de marzo de 2018

He vuelto a casa

Por poquito ya casi se cumple un mes de haber regresado a mi país y a casa después de 4 meses disfrutando de mi paraíso personal en Francia junto a mis dos hijas.

La reubicación acá y el continuar con mi vida de todos los días, que quedó en suspenso desde el 17 de octubre que me fui hasta el 20 de febrero que volví, fue relativamente fácil. Por lo menos no tan traumático como yo lo temía.

Tengo un montón de fotos, anécdotas y comentarios para compartir pero la verdad es que por ahora estoy en un tiempo de inmersión total con Netflix. 

Empezó en Lyon y en París con mis dos hijas. Nos pasábamos muchas de esas frías noches de invierno (los fines de semana o cuando ellas llegaban de sus trabajos) pegadas al pc o a la tele enganchadas a series como La casa de papel, Strangers  things, Glitch y yo he seguido acá con Call the midwife (Llamen a la partera) y ahora con El tiempo entre costuras. 
Claro que tengo una lista respetable de series de Netflix por mirar y en eso se me van las horas!!!!!!

En cualquier momento les doy la sorpresa y vuelvo!!! (jajaja)
Eso si, no dejo de leerlas y de estar pendiente de sus publicaciones.

Hasta (espero!) muy pronto