Monstruosa no por lo monumental (o será que si?) sino porque
se refiere a mi nulo conocimiento sobre los monstruos que en el mundo del
celuloide son y han sido.
Hoy es domingo. Y domingo de películas añejas para ser más
precisos.
Esta en especial
es nueva para mí pero no para el míster
que cuando una película le gusta, le gusta tanto que la puede repetir hasta
tres veces, sobre todo si hay efectos especiales que dejan con la boca abierta y
llena de babas al Niño que lleva dentro de si. (Luego les cuento de La Momia –la
odio!- y de las de Indiana Jones, que si me gustan aunque sean la repetición de
la repetidera en esta pantalla de televisión)
Hoy tocó Godzilla y los mutos, seres horripilantes que en su
pelea destruyen medio San Francisco mientras el valiente Teniente Brody corre por las calles llenas de
escombros.
Los rascacielos se
desploman y caen sobre los que van
adelante, atrás, a los lados de nuestro héroe y todos mueren por aplastamiento. Menos nuestro Teniente
Brody, por supuesto, a quien solo se le llena de polvo el casco, el uniforme,
las botas y su armamento.
Sobrevive a un ataque de Godzilla, a un tren militar que lleva dos ojivas para
destruir a los monstruos. Cae desde no se cuántos mts de altura y es el único
sobreviviente. No se le oye ni un AY cuando se levanta.
Sale de ésa sin heridas, solamente con la cara llena de
barro. Más adelante, en medio de los más feroces combates contra la bestia, le
vemos ( y eso porque le hacen un primer plano) una leve herida en el labio y
casi al final de la cinta tiene algo así como un raspón en su bella y tersa
mejilla pero yo creo que el actor se cortó afeitándose antes de llegar al set
de grabación, el equipo de maquillaje no lo notó y los que editaron la película
pasaron por alto el detalle.
En las postrimerías de la cinta, el Teniente Brody tiene un
encuentro cara a cara con Godzilla con terrorífico grito de la bestia incluido.
El monstruo acerca sus feroces mandíbulas a la cara de nuestro héroe cinematográfico y justo cuando le va a
mandar el mordisco, ambos establecen un profundo contacto visual.
Ante el magnetismo irresistible de los hermosos ojos claros
del actor, la bestia desiste del ataque, renuncia a ese bocatto di cardinale y
regresa a las profundidades del mar con destino desconocido e imprevisible.
Bueno, ni tan
desconocido ni tan imprevisible: en alguna próxima película (la continuación de
ésta?) surgirá del fondo del lago Ness y llegará a nuestras pantallas como Nessie;
en la número 3 reencarnará como el Yeti,
el abominable hombre de las nieves que sienta sus reales en las regiones
boscosas de la cordillera del Himalaya y en la cuarta (y última de la saga,
esperemos) como Big Foot, de quien se rumora que es una criatura mitológica “que
habitaría los bosques,
principalmente en la región del noroeste del Pacífico en América del Norte.”
Pero no es falta de imaginación de guionistas, realizadores
y productores … No, no. Es que con lo que debe haber costado el robot hay que
aprovecharlo, exprimirlo y sacarle todo el jugo posible, que en los tiempos que
corren y con lo de la crisis económica, nadie, ni siquiera la industria
cinematográfica hollywoodense, está para desperdicios.
El míster goza como un niño en las películas donde haya
efectos especiales, estallidos de bombas, persecuciones en auto, jabs directos
a la mandíbula, patadas voladoras, duelos de sables y super héroes así no
lleven capa ni antifaz.
Esas no son mis preferencias exactamente pero en mi calidad
de esposa sumisa, obediente, complaciente, hago el esfuerzo de acompañarlo…mientras
me quedo adormilada en el sofá o en la cama y vuelvo a despertarme justo cuando están
dando los créditos de la película.
Con decirles que yo pensaba que Godzilla era el mismo King
Kong y el míster no sale del asombro ante mi ignorancia en materia de
monstruos.
- ” Pero cómo se te ocurre que puedan serlo si uno es un dinosaurio
mutante y el otro es un gorila gigantesco... aparte de que
cinematográficamente son enemigos (no se pueden ver ni en pintura
película)?”
A ver, a ver, Monsieur Míster, pongamos las cosas en claro: estoy obligada a saberlo?
Si por allá en el Reino de Bélgica usté creció entre monstruos y todo ese tipo
de bestias horripilantes yo, acá en la República de Colombia, lo hice entre hadas, duendes, gnomos y otras
criaturas menudas del Reino de la fantasía.
Pregúnteme más vale y con toda confianza sobre crianza de
niñas, elaboración de sopas criollas y cremas de verduras y hortalizas, los mejores productos de limpieza para el
hogar, ahí sí que le doy pie con bola y se va a sentir orgullosísimo de mí.
A lo largo de este caluroso día de eterno verano tropical me
ha preguntado ya dos veces con expresión de niño asombrado e incrédulo :
- “ De
verdad-verdad creías que Godzilla y King Kong eran la misma persona el mismo monstruo?” (mostro, decían mis Grandes
Duquesas cuando eran apenas unas pequeñas Grandes Duquesas).
Me parte el alma
decirle que SI, que creía que uno y otro eran lo mismo. Pero es que en este
tema no caben las mentiras piadosas…aunque haya que destrozarle el corazón y la
fantasía a un Niño Interior.
El Niño Interior del míster se resiste a creer que haya un
solo ser humano sobre este planeta Tierra que haya pensado por un segundo
siquiera, que ambos “mostros” fueran uno solo y que lo que más me haya gustado
de la película no fueran los efectos especiales sino el Teniente Brody con quien me deleité más que con
Godzilla. Pero por favor!!!! Es que no hay ni término de comparación entre
ambos.
Menos mal no se me ocurrió decir que yo creía
que Godzilla era un navegador gratuito….ah, no, es Mozilla! Tendré que
esmerarme un poquito más en el tema.
Podría darse el caso de que fuese la ignorancia supina una monstruosa causal de
divorcio?
El míster tiene la palabra
 |
Aaron Taylor-johnson, un actor británico que a presente anda por la tierna edad de 26 años, personifica al valiente e indestructible Teniente Brody |