Cuando era niña, por allá en los tiempos de Maricastaña, la Semana Santa se celebraba diferente.
Mis abuelos eran muy respetuosos de las celebraciones, al igual que el resto de la gente (menos mis papás, eso si. Mi abuela paterna vivía en eterna y estéril disputa con ellos porque estaban criando unos niños "moros" y los regañaba que porque si nos moríamos así de pequeños no íbamos al cielo...finalmente nunca nos bautizaron antes de los 10 años y eso que por cumplir con ciertos requisitos oficiales en un Estado católico).
Jueves y Viernes Santo, por ejemplo, no abrían los almacenes ni oficinas de servicio público, las emisoras solo transmitían música religiosa y en la televisión, si acaso pasaban algo, eran películas sobre la Pasión, Agonía y Muerte de Jesucristo o se transmitían las liturgias, el lavado de pies del Obispo a feligreses escogidos no sé cómo ni por quien y cosas así, todas del mismo corte.
Los mayores ayunaban algunos pero la mayoría hacían abstinencia (de carnes rojas) y entonces comían solamente pescado. Los niños, los ancianos y los enfermos estaban excluidos del ayuno más no de la abstinencia.
Íbamos con la abuela paterna (en su pueblo) a visitar los Monumentos el Jueves Santo (arreglos florales preciosos en todas las iglesias católicas); los Viernes me impresionaban los altares y las estatuas cubiertas con paños morados en señal de duelo y me encantaba salir en la procesión que recorría todo el pueblo al comenzar la noche. Íbamos con mantillas negras de encaje, portando velas encendidas y rezando en voz alta.
Hasta bien entrada en la vida adulta lloraba como una Magdalena ante la tele viendo las películas de Semana Santa...hasta que mi hija mayor, de apenas cuatro años en ese entonces y que jugaba con sus muñecas cerca mio, exclamó ante mi diluvio de lágrimas: "Ay, mamita! Otra vez lo mismo que ya vimos? Que lo matan, que resucita, entonces por qué lloras si ya sabemos que vuelve a vivir?" Nunca más volví a desperdiciar lágrimas. No al menos en las películas religiosas de Semana Santa.
Hoy en día ya nada es lo mismo. En las Semanas Santas de antes no nos íbamos de turismo ni a piscinas ni al río a hacer "paseos de olla" (que más luego les cuento qué es).
Noooo, cómo íbamos a estar disfrutando mientras El vivía su agonía? Además si uno iba a nadar en alguna parte se convertía en pez. Le salían escamas, agallas, cola, aletas y los ojos se le ponían vidriosos y brotados.
Ahora se aprovechan los llamados días santos para irse de vacaciones al mar, a las fincas (lejos de misas, procesiones y regaños del cura del barrio por faltos de fe y compromiso con la Iglesia) o para quedarse en la casa durmiendo hasta tarde, tomando cerveza con los amigos en la noche o viendo en la cama películas compradas en el video de la esquina. Cualquier cosa es buena con tal de no desgastarse cumpliendo con las obligaciones de un buen católico.
El Jueves Santo (y el Viernes ídem) están abiertos los supermercados hasta el medio día o quizá un poco más; uno come lo que se le atraviesa en el camino, sea un suculento bistec de res, un plato de fritanga o una apetitosa chuleta de cerdo. El pollo y el pescado son solamente alternativas de "lo toma o lo deja", como en cualquier otro día del año.
Ya ni siquiera el cielo se llena de espesos nubarrones negros y se desgarra violentamente en rayos, truenos y lluvia torrencial a las 3 en punto de la tarde, como solía acontecer en todos los antiguos Viernes Santos mientras los colombianos fueron (fuimos) píos y dedicados con vida, alma y sombrero a respetar estos días de tan profundo significado para el Catolicismo.
Cómo han cambiado las cosas, Madrecita del Amor Hermoso! Y lo que nos falta por ver....lo que nos falta por ver, señoras y señores...
Que verdad Madreselva, cuando yo era más chica la semana santa era solemne y para mi madre aún lo es, ella no se pierde ninguna celebración en la iglesia, y durante la cuaresma no come carne ningún viernes, y en toda la semana santa no la prueba, solo come pescado. Yo la acompañaba todos los años al viacrucis que se hace en la iglesia, pero este año también le falle, es que trabajamos toda la semana y a mi marido se le ocurrió sacar a pasear a las niñas el viernes santo, pensé que todo estaría cerrado pero no, desde los grandes supermercados hasta las calesitas y restaurantes, todo abierto y lleno de gente. Todos los hombres de mi casa se fueron de campamento y lo hacen desde hace más de 20 años, así que hace un siglo que no recuerdan el significado de Semana Santa para ellos es joda, joda, joda, para mi está bien que salgan a pasear si se puede, más que solo dejan la tierra descansar unos días en esta semana, son las vacaciones que tienen. Me gustaría que no olvidaran el significado de esta semana, pero la verdad no creo que lo recuerden :).
ResponderEliminarPor cierto también lloro con las películas de la Pasión de Cristo.
Besos
Pues según veo, no somos tan distintas y hemos tenido vivencias similares.
EliminarYo estoy de acuerdo con el descanso mas no con el desenfreno en estos días (ni en otros tampoco :D)
Igual son días de recogimiento para los católicos y hay que respetarlos.
Me enrollo con las películas y termino llorando como una Magdalena, qué tal que nos juntáramos?
A llorar dale, yo llevo la caja de pañuelos y nos miramos las de la pasión, o la de la niña con cáncer que los papas tienen una hija más para salvarla a ella y ella después pide que la dejen morir (no recuerdo el nombre) peliculón para llorar si los hay ... todas en las que haya niños me matan.
EliminarPor cierto yo tengo a mi propia Magdalena en casa, pero no llora solo ríe y tiene grandes cachetes :)
Es verdad... todo ha cambiado mucho... ya ni la gente mayor respeta esas tradiciones.
ResponderEliminarRecuerdo que cuando mis hijos eran pequeños (el mayor hoy cumple 30!) acostumbrábamos a viajar esos días a las sierras de Córdoba donde teníamos una pequeña casita. Mientras ellos hacían los 2 años de catequesis previos a la toma de la primera comunión las catequistas criticaban que nos fuésemos esos 3 días. Les respondía que estar en mi pueblo o afuera no cambiaba la cosa si uno mantiene sus costumbres y respeto, que peor es reunirse para comer abundantemente el viernes santo una "bagna cauda" como es costumbre de los piamonteses de nuestra localidad.
Aproveché a contarte algo de nuestra costumbres jaja
Besos
Me encanta que me compartan sus experiencias personales y sus testimonios sobre los asuntos que comento desde mi óptica. Así que te agradezco.
EliminarQué es una "bagna cauda"? Suena sabroso.
Felicitaciones a tu hijo y deseo que hayan pasado un buen día en familia festejando el suceso.
Saludos y abrazos
Tienes razón Madreselva, a pesar de que vivo en un pueblito pequeño y se continúa la tradición de semana santa, si hay muchos que se van a la playa que por cierto está repleta de turistas en estas fechas en mi país.
ResponderEliminarMuchas ciudades donde aún se conservan las tradiciones son atractivos turísticos en Semana Santa para visitantes que además de las playas (:D) vienen a curiosear (sí, ese es el término)las costumbres de los locales.
ResponderEliminarBienvenida!