lunes, 3 de junio de 2013

Me amo y me mimo en retrospectiva

Hace apenas una década y media supe (alguien me ayudó a saberlo) que esta niña no estaba muerta ni se había desvanecido en el túnel del tiempo con el paso inexorable de los años y así ella dejó de ser algo más que una foto en blanco y negro en el álbum familiar de mi madre.

Amo a esta niña. Me corren ríos de miel por el cuerpo cuando pienso en ella. Aprendí a amarla como amo a mis hijas y cómo me hubiera gustado que jugaran y rieran juntas, que planearan bromas entre las tres, que se burlaran (sanamente) de sus padres, que corrieran persiguiéndose loma arriba y loma abajo en el campo, que soplaran flores de diente de león a ver cual de las tres conseguía que los “pétalos” llegaran más lejos y más altos… que durmieran en el mismo cuarto y compartieran pesadillas, temores nocturnos y sueños felices, de ésos que uno siente desilusión y hasta rabia cuando se despierta y se da cuenta de que en la mayoría de los casos “los sueños, sueños son” y que lo único que queda al abrir los ojos y enfrentar la realidad es una insoportable sensación de paraíso perdido. 

Me gusta imaginarlas compartiendo ropa, peleando por el control de la tele, haciéndose confidencias de primeros amores reales o platónicos, metiéndose en la cama con papá o mamá para ver una película de miedo en la televisión o una serie de la BBC en el pc portátil arrebujados todos bajo la misma cobija extra-large, peinándose las unas a las otras, encrespándose las pestañas y pellizcándose los párpados por una maniobra torpe, corrigiéndose el maquillaje y a veces enojadas entre ellas por tonterías diciéndose en voz baja para que los papás no oyeran “vos sos adoptada”… “más adoptada sos vos”… “te dejaron envuelta en una cobijita sucia en la puerta de esta casa”… “pues vos apareciste en una caja de cartón, eras flaquita, chiquitita y estabas llena de piojos”… “te estabas muriendo de hambre, tu mamá era pobre y descuidada”… “ y vos ya estabas medio muerta del mugre, tu mamá era cochina”… “tus papás no te querían porque eras refea”… “a vos tampoco te querían tus papás porque eras un fenómeno con ojos y patas”… y la niñita de la foto en blanco y negro les diría con su vocecita tímida: “a mi no me querían porque creían que yo ya no existía, que el Padre Tiempo me había hecho desaparecer en forma de humo, con un simple movimiento de días y años  en el calendario”.


(En la foto aparecen inmortalizados mi abuelo paterno, que se llamaba Francisco y que murió cuando yo apenas entraba en la adolescencia; mi hermano C que algo así como 35 años después sucumbiría bajo las balas asesinas de las bestias inmundas y yo… te amo por siempre, mi pequeña y dulce Niña Interior,  mi chiquita hermosa, precioso y preciado pedacito de mi misma, me gusta encontrarme contigo en mis meditaciones y abrazarte muy fuerte para que sientas que te quiero, que te protejo, que puedes contar conmigo (al estilo Benedetti)… me encanta acariciarte los rulos y tratar de deshacértelos porque se que no te gustaban pero mamá te los hacía todos los días para ir al colegio hasta que tuviste como 8 años. No te gustaban porque  algunos niños se burlaban de ti, te llamaban “La pequeña Lulú”… y tu salías corriendo a esconderte en cualquier rincón en el patio de recreo del colegio porque no querías darles el gusto a esos niños feos y malvados de que te vieran lloriqueando… )





4 comentarios:

  1. Esta imagen es un hermoso recuerdo de tu niñez, junto a tu abuelo y hermano!

    Dicen que siempre es bueno "quererse", asi que sigue "cuidando" a esa bonita niña.

    Besos

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    1. Mi pequeña Lulú (jajajaja) siempre está allí y es la que me ayuda a relacionarme bien con mis hijas y en general con todo el mundo.

      Pero claro, también están la Vieja Sabia interior, la Adulta y el Padre, que son aspectos que conforman nuestra personalidad.

      Mejor dicho: tenemos personalidad múltiple interna!!! :D

      Creo que a mi Niña Interior la seguiré llamando "Mi pequeña Lulú"... me muero de la risa... con tanto que me hizo sufrir ese apodo cuando era chica!!

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  2. Que bonita niña con bucles, tiene carita de dulce y buena.
    Que lindo que la ames tanto, eso debe ser muy sano para el alma, me hiciste reír con las peleas de adopción (mi hermano y yo nos decíamos cosas parecidas), sigue amando mucho a esa niña interior, sigue amándote!
    Besotes

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  3. Este es un hermoso mensaje para todas,para no olvidar nunca a nuestra pequeña niña interior y me alegra saber que tu lo tienes muy presente y te amas por lo mismo. La foto es preciosa!! tu eres preciosa!! y gracias por compartir esos recuerdos,pensamientos y sentimientos con todas nosotras!!

    Miles de besitos.

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Gracias a quienes han pasado a visitarme en Mi Jardin Secreto para leerme y dejar sus huellitas