El míster ha llevado a Pucky a uno de los parques cercanos
para su último paseo del día.
Se abren y se cierran a cal y canto los candados que
protegen los barrotes de Alcatraz.
Mientras vuelven amo y perra saco un banquito y me instalo
de cara a la calle para ver pasar una gran variedad de transeúntes, carros
(autos), vecinos que entran y salen de sus casas y me saludan al pasar.
El míster me dice que parezco perrito curioso o niñita
regañada. Yo creo que más vale parezco una prisionera tomando una bocanada de
aire fresco.
En los pueblos y en los barrios citadinos más populares se sacan sillas a las aceras para recibir el
fresco (“la fresca” dicen en algunas
regiones colombianas) y para compartir amenas tertulias entre vecinos.
Entre tanto, cae la tarde y cae también la luz mortecina del sol sobre las copas de los
árboles que crecen al frente de mi casa.
Una brisa suave y muy fresca se cuela por los barrotes y me envuelve haciéndome olvidar
el calor asfixiante de las primeras horas del día.
Recibo una super descarga masiva
de endorfinas.
Si lo que siento en
estos segundos no es la felicidad es algo que se le parece mucho.
Vuelvo a
pensar/sentir que la vida sigue siendo
bella. A pesar de todo.
Sigue siendo bella Madreselva claro que si, me encantan las fotos y como lo has contado hoy, a estado muy poético tu relato.
ResponderEliminarBesotes
Estaba inspirada, me encanta sentir la brisa fresca en la cara, en todo el cuerpo...
EliminarMe gusta leerte así, relajada, positiva. Besos a la "presa" más elegante de Alcatraz!!
ResponderEliminarPoco a poco la armonía, la tranquilidad, la aceptación van retomando su lugar en mi vida, gracias a Dios.
EliminarAsì es, amiga: a veces, las pequeÑas cosas de cada dìa nos llenan de paz y nos hacen apaciguar con la vida.
ResponderEliminarUn abrazote
Tienes razón, Raffaella: es de pequeños detalles que está hecha la vida pero a veces no le damos valor a esos pequeños pedacitos de felicidad, creemos que ésta tiene que venir en cantidades astronómicas y de un solo envión para poder reconocerla.
EliminarLinda la calle frente a tu casa.. que bueno que salgas a tomar aire asi.. muy lindo!
ResponderEliminarbuen finde!
A mi me encanta ver pasar la gente y los vecinos, cruzar algunas palabras con ellos así sea a través de barrotes...pero bueno, es un principio de seguridad.
EliminarClaro que tampoco vivo en Chicago en época de Al Capone pero "más vale la prevención que la policía".
Que emoción Madre selva que digas que la vida sigue siendo bella y que te sientas cada vez mejor! A mi me encanta tu barrio, esas casas estan hermosisimas y los arboles!! tanto verde!!, me encanta!!
ResponderEliminarSin conocerte, te aprecio un montón y deseo de todo corazón que tus días se llenen cada vez más de alegrias. te lo mereces!!
miles de besitos
Lo que ves al frente es un condominio (conjunto residencial cerrado) de apartamentos.
EliminarEste barrio (que en realidad son tres) es muy arborizado y cerca de mi casa queda uno de los parques deportivos comunitarios más grande, bonito y completo de la ciudad.
Es maravilloso cómo florecen los sentimientos humanos de amistad entre personas que aún no se conocen físicamente pero que comparten muchas cosas de sus día a día.
Estás bien correspondida, al igual que todas las personas que pasan constantemente por aquí a leerme y a dejarme sus comentarios algunas de ellas.