El Martes pasado (17 de Diciembre) batimos el dulce de manjarblanco, típico de estas fechas navideñas aunque obviamente, se puede comer en cualquier época del año.
Es leche pura y azúcar, que se pone en fogón de leña, en una paila de cobre (la de la foto pertenecía a la abuela paterna y es una reliquia de familia) y agárrense a batir con un remo de madera durante 6 o 7 horas continuas hasta que coja punto y ese color caramelo.
Cuando se baja del fuego, se echa rápidamente en mates (que no significa lo mismo que en Argentina)... y a comer y a engordar se dijo!! (es nuestro dulce de leche, que queda más consistente/espeso que el de los argentinos)
En la foto, una de mis cuñadas colaborando con tan dulce tarea con todo el cuidado del mundo pues una gota de manjarblanco caliente en la piel es tanto o más peligrosa que una gota de aceite hirviendo, en cuanto a los efectos de la quemadura.
Que rico, se parece mucho al dulce de leche sólo que no lo hacemos en paila de cobre, sino en cualquier olla al fuego y si se debe revolver largo y tendido pero con tres horitas más o menos suele estar, depende de la cantidad que se haga.
ResponderEliminarAbrazos dulces
Lo hacen también con leche pura y azúcar?
EliminarYo lo probé en Lyon en una crisis de hipoglicemia (aproveché!!! jajajaja)
Acá también tenemos el arequipe, que es como un manjarblanco pero menos espeso, con la consistencia del dulce de leche de ustedes (debe ser porque se cocina y se bate menos tiempo).
Pensé que el dulce de leche era solamente argentino...
Recibo abrazos pero con edulcorante.... :) :)
Pero que es esta delicia!!!
ResponderEliminarSabes que vi la foto y pensé que era natilla, y la hacen de la misma manera en que nosotros hacíamos la natilla en familia hace muchos años ya, y como ustedes teníamos la olla especial para eso que había venía de muchos años atrás y pasaba de generación en generación.
Que bueno haber venido por acá de casualidad y encontrarme con esta delicia 100% valluna.
Un abrazo y felices fiestas!!!
Nuestra paila de cobre era de la abuela o sea que nosotros somos la tercera generación en usarla. Es una reliquia!!!
EliminarEl manjarblanco de la abuela tenía fama en su pueblo pero a nosotros (niños) lo que nos gustaba y esperábamos con ilusión era el pegado.
Lo más triste del caso es que soy diabética, entonces me toca probar goticas del dulce y éso que contraviniendo mis cuidados médicos (lo soy hace apenas 4 años o sea que antes si me deleitaba con este dulce).
Mucha Felicidad, Luz y Amor para los tuyos en estas Navidades y en el Año Nuevo.
Mil gracias por pasar, yo conozco tu blog, lo he leído pero no siempre comento en todos los sitios. Es cuestión de tiempo, nada más.
Abrazos caleños.
Mi marido y mis hijos adoran el dulce de leche, por lo que estarían en primera fila para recibir su porción!
ResponderEliminarToda una ceremonia la de ustedes, cosas que unen a la familia, verdad?
Besos
Aparte del antojo del dulce, lo valioso es que se trata de una actividad familiar compartida en la cual recordamos siempre a la abuela y nos seguimos riendo de las mismas anécdotas de nuestra infancia con ella cuando íbamos a pasar todos los domingos en su casa.
EliminarSaluditos
Me gustarìa preparar este manjarblanco, pero el asunto de estar revolviendolo seis o siete horas me mata! Te deseo pasar una feliz Navidad junto a tus seres queridos!
ResponderEliminarUn abrazo fuerte
El tiempo de revolver depende de la cantidad de leche que se bata.
EliminarMaría (de "Mi mamá es un loro" dice que ella no se gasta tanto tiempo)
Lo que pasa es que también tiene que ver con "el punto" o consistencia.
El dulce de leche que he probado es más "flojo" que el manjar blanco, éste tiene una consistencia más espesa.
Pero creo que podrás satisfacer tu antojo. Prometo decirte cómo muy pronto.
Vaya otro fuerte abrazo de vuelta!