martes, 25 de febrero de 2014

A un padre

 Ha muerto un artista plástico uruguayo que yo admiro muchísimo : Carlos Páez Vilaró.

No lo admiro por su producción artística, de la cual estoy poco, casi nada, enterada. De hecho, lo que más  conozco (en fotos) es Casapueblo, complejo arquitectónico bastante peculiar que alberga su taller, una galería de arte, un museo, creo que su vivienda personal y hasta un hotel. Todo con el color blanco de las edificaciones mediterráneas.

Cuando vi la película “Viven” e investigué sobre el tema de los llamados “sobrevivientes de los Andes” me enamoré… grupalmente… de Nando Parrado, de Roberto Canessa, de Carlitos Páez y sobre todo de su papá Carlos Páez Vilaró. 

Este señor era (es!) mi héroe porque representa para mi el amor paterno, porque yo se que mi papá también hubiera ido a la búsqueda  y al rescate de cualquiera de nosotros en alguna cumbre nevada de los Andes.

No digo, por tanto, que me hubiera gustado tener un padre así porque la verdad es que ya lo tengo.

Por allá, en los recovecos de la memoria, recuerdo haberle escrito una carta a Páez Vilaró, lo que no puedo precisar es cómo se la hice llegar… pa’saber si la recibió…

Hoy, 42 años después de la tragedia en la que hubo solamente 16 sobrevivientes, hago un homenaje desde  el corazón no a un destacado artista, sino a un padre valiente y amoroso. A un verdadero padre.

3 comentarios:

  1. Madreselva tengo la misma sensación que vos de ese padre ejemplar, siempre lo admiré por su lucha para encontrar a su hijo y por sentir muy adentro que su hijo vivía y no bajar los brazos, hasta finalmente encontrarlo. Él murió en Casapueblo, si ese era su hogar, y un maravilloso lugar construido por sus manos, lo conozco desde afuera,, nunca entré, las veces que fuí estaba cerrada la entrada al público que no fuera del hotel.
    Vamos a extrañar al padre y al artista, así como verlo en su comparsa cada año haciendo candombe en las llamadas, tocando y pintando sus tambores. Vamos a extrañar sus soles inconfundibles, y su amor por la cultura afro-uruguaya, sus cuadros coloridos contando historias del conventillo Mediomundo, vamos a extrañar toda su obra y más que nada extrañaremos a ese hombre PADRE que nunca bajó los brazos y que tenía razón... su hijo vivía.
    Besos Y gracias por tu homenaje a este gran hombre

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  2. ¡Que bellas palabras!
    Casualmente estaba terminando un post relacionado con el arte. Amo algunas de sus obras y lo admiré siempre, no solamente por ser un excelente artista, sino también (al igual que vos y que mucha gente, seguramente) por su calidad de persona. Con su buen corazón y buenos sentimientos ha logrado la mejor “obra” de toda su carrera, la de su vida. No es nada extraño que se haya ganado el cariño y la admiración de tanta gente, no? Hermoso homenaje, me sumo a él ya que me parece muy lindo que valoremos la humanidad y los buenos valores de un bonito ser humano como Carlos Páez Vilaró.
    P.D: También me alegra saber de vos… ¿Cómo seguís de tu neumonía?

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Gracias a quienes han pasado a visitarme en Mi Jardin Secreto para leerme y dejar sus huellitas