Viernes Santo. De la señal de Internet en casa ni pinches
noticias. Mi portátil se ha convertido en lo que dice una amiga muy cercana que
se convierten los computadores sin conexión: en una máquina de escribir con
pantalla.
Mi neumonía, que empezó con una gripa aparentemente común,
fue superada con éxito. Les conté que era una neumonía “por atípicos”? Que yo
creía que no era grave? Si, lo es, pero en mi caso no alcanzó a serlo, Gloria a
Dios.
Ya ni se qué quiere decir, médicamente, “por atípicos” pero
todo lo mío es así: familia atípica, síntomas que aparecen y desaparecen antes de que se sepa qué fue y qué
los originó. Yo misma he llegado a sentirme “atípica” (por no decir que “rara”)
en un mundo tan típico y a veces (solo a veces) tan predecible.
Neumonía controlada… pero seguía la tos y con abundante
flema. Pérdida de peso muy marcada, rostro demacrado, alarma familiar y yo tan
fresca. No me veía en el espejo tan cadavérica como todos lo proclamaban con
susto y espanto.
Mi doctora me dijo que tendría que hacerme las pruebas
pertinentes para descartar tuberculosis (me lo dijo como con vergüenza) o
cualquier otra patología pulmonar: placa toráxica y Bk en esputo. Y para
amarrar todas las posibilidades: exámen de tiroides.
Durante tres días, religiosamente, salía de casa con un
pequeño recipiente estéril que contenía mi primera escupa con flema del día,
antes siquiera de lavarme los dientes.
Resultados: negativo para TBC.
Placa de tórax: perfecta. Mejor no podía haber salido.
Tiroides: funcionando correctamente.
Y entonces? Porque tosía y sigo tosiendo a veces demasiado.
Carraspeo mucho.
Alergia, dijeron algunos. Alergia? Pregunto yo. Alergia a
qué? Pues a nada específico en mi casa (será al mister?) porque salgo a la
calle, voy a cine, a algún restaurante, a casa de alguna amiga o de uno de mis
hermanos y la tos allí, no me abandona ni a sol ni a sombra. Será alergia a mi
misma? No sería de extrañar, como yo soy tan atípica…
Reflujo, dijeron otros (médicos)…
“pero no siento la clásica quemazón en pecho y garganta”… “es que es otro tipo
de reflujo que produce tos, flema,
carraspeo, y ocasionalmente ronquera”… será también un reflujo atípico?
El hecho es que hay alimentos que
puedo consumir sin problema para mi hipertensión pero que son a evitar
drásticamente por mi diabetes. Y otros que no afectan mi diabetes pero le caen mal a mi hipertensión.
El
tercer grupo, el que no es
perjudicial en ninguna de mis dos patologías, está desaconsejado en caso de
reflujo.
Un breve ejemplo: NO (aparece así,
en amenazantes mayúsculas en el folleto instructivo) te, café, chocolate,
kumis, yogures, comidas calientes, comidas picantes (ambas presentaciones son
mi delirio), banano (como banano todo el día aunque por mi diabetes no
debería), frutas cítricas (adiós amadísimas mandarinas maduritas y jugosas!!!).
Y me da pereza seguir haciendo la lista, ustedes excúsenme. Gracias por su
comprensión.
En reunión del clan le pregunto
amargamente a los médicos de la familia:
-Entonces cómo voy a subsistir y a
seguir ganando peso si no puedo comer nada? Tendré que mantenerme como los
presos castigados, a pan y agua?
-Pan ni se le ocurra, es mortal
para el reflujo.
PLOP!!!!!!!!!!
A agua solamente entonces jeje..
ResponderEliminarEspero que estes bien, a pesar de todos estos temitas médicos.
Yo muy bien, recien llegada de las vacaciones, ya les contaré cuando vaya pudiendo.. hermosos dias de playa!
beso
Uyy, uy, uyyy! Qué complicado está el tema del "menú", ni siquiera pan O_o. Lo bueno es que hayas superado exitosamente la neumonía (típica o atípica, jeje).
ResponderEliminar¿No llamaste a preguntar por lo de internet? Ya es mucho tiempo...
Te mando un beso y acá te espero, cuando puedas, para leerte, con buenas o "malas" nuevas, aunque espero que sean buenas :).