Acabo de salir de El Internado, que me ha cerrado sus puertas
después de 71 capítulos de más o menos 1 hr 20 min cada uno y también después
de mil peripecias, aventuras y desventuras de sus personajes.
Me ha gustado, como me están gustando las series españolas que
nos ofrece Netflix. Mucha calidad, talento actoral y de producción en las que
he visto hasta ahora. Y hay otras que prometen. Ya lo veremos.
Aunque el final es un final relativamente feliz, me ha quedado
un gustito amargo en la punta de la lengua: dos muertes (una digamos que natural y otra por un
enfrentamiento entre dos personajes armados) que hace que la serie se salga del típico y habitual “y fueron felices por siempre jamás”.
Evidentemente no
estaba yo viendo la versión televisada de ningún cuento de hadas nórdico (que
es donde hay las hadas más buenas y bonitas de la literatura de ese género, me
parece a mi, que de niña nutrí mi imaginación con ese tipo de relatos).
No me pareció que X personaje tuviera que morirse justo el día
o la víspera de que llegara la solución definitiva para la cura de la
enfermedad que le produjo el virus creado por los malos de la serie (no se si
es spoiler pero la serie es de 2007 y a la fecha de hoy supongo que ya la gran
mayoría de suscriptores de Netflix la ha visto.
Incluso, en foros sobre El
Internado, me he enterado de que más de uno la ha repetido. Mucho amor al
arte!!!! Por mi parte, considero que tampoco es para tanto)
Del otro personaje diría que “tanto nadar y nadar para venir a ahogarse
en la orilla”… salió de unas situaciones peores pero viene y se nos muere (bueno,
lo matan los guionistas porque evidentemente la culpa es de ellos!!!) en las
escenas finales.
Pues así es la vida, no siempre los personajes quedan felices y
comiendo perdices.
Pero es que esto es para entretenimiento de los
espectadores, no para que la vida y sus circunstancias sigan golpeandonos aún
en las pantallas chicas o grandes… no podremos liberarnos de la triste realidad
así sea en un producción televisiva?
(ahhh…olvidaba al más malo de los malos que tiene un final
digamos que digno, comparado con todas sus maldades y su perversidad … los
guionistas pudieron haberse ensañado más con él y ahorrarle la muerte al otro
personaje de marras. Y de paso, no dejarnos con tantos interrogantes, sobre
todo a mi, que quizá por deformación profesional soy muy preguntona y quiero
saberlo todo. Cuándo y cómo lo encerraron allí donde lo encerraron? Quien lo hizo y
cómo lo consiguió? Una manera muy suave, digna y discreta de que el actor y su
personaje hicieran mutis por el foro cuando yo hubiera deseado verlo empalado
en las verjas del Internado o colgado de las ramas de algún árbol del bosque vecino luciendo merecida cuerda al cuello)
Me ofrezco como guionista de un remake de El Internado. Y
gratis. Así haré catarsis dando rienda suelta a mis demonios interiores
y liberando mis Bajos Instintos, de manera creativa.

Yo me enganché también con la serie! Hace rato que la terminé, pero me gustó. Hay muchas series españolas buenas últimamente. Supongo que “La casa de papel” la habrás visto o la tienes en tu lista, no? Sino te la recomiendo..
ResponderEliminarAdemás en Netflix hay muchas otras buenas, de diversas nacionalidades. Una que me gustó fue “3%”. Es brasilera. Vimos la primer temporada y ahora estamos viendo la siguiente. También recomiendo “Merlí”, “The sinner”, “Dark” (esta es más oscura).. en fin, tienes para entretenerte..
besos
La Casa de Papel fue la cuota inicial de mi afición a las series españolas en Netflix.
ResponderEliminarHe visto "El tiempo entre costuras", "Las chicas del cable", "El internado" y ahora empiezo "Gran hotel".
Todas me han gustado un montón pero La Casa de Papel va encabezando la lista. Indestronable hasta ahora.
Gracias por tus recomendaciones, las tendré en cuenta.
Abracitos