domingo, 8 de julio de 2012

En memoria de Philippina Bausch...o simplemente Pina...

Para calificar esta película quisiera encontrar un adjetivo diferente a “bonita”, “linda”, “emotiva”, “conmovedora”, “cautivante”. Pero es que es todo eso a la vez ! Aunque por el tema tan puntual (danza contemporánea) es posible que no le guste a todo el mundo.

A mi, casi-casi que no me gusta pues no soy de muchas modernidades (a no ser que se trate de la tecnología). Yo he sido vieja desde mi nacimiento.

Aguanten, eso si, los primeros 10? 15? minutos del ensayo de Café Müller. No me salí de la sala porque yo nunca he abandonado una sesión de cine sin que la película haya terminado, por muy poco que me guste…me quedo hasta el final con la esperanza de que en algún momento mejore y capte 100% mi atención. Eso fue exactamente lo que sucedió con “Pina”. Gracias a Dios seguí a rajatabla mi regla de oro en las salas de cine y pude degustar con todos los sentidos esta extraordinaria película, que es un homenaje a Pina Bausch, bailarina alemana y coreógrafa de danza contemporánea fallecida en 2009.

Pina es la fundadora del Tanztheater Wuppertal, grupo que no solamente maneja la danza sino también la actuación utilizando el baile.
Maravillan y sorprenden la expresión corporal, la flexibilidad, la ligereza, la sensación de ingravidez, la plasticidad, la libertad en los movimientos de estos bailarines de diferentes razas y países; la mayoría son bailarines muy jóvenes pero los veteranos, aquellos con quienes comenzó la compañía, también siguen bailando con la misma flexibilidad, desafiando su edad.

 Y yo que creía haberlo visto todo en materia de danza y coreografía con Maurice Béjar y mi bien amado Jorge Donn...


En la parte personal, esta película me conmovió hasta las lágrimas pero claro, eso no es nada difícil: soy muy (demasiado) lágrima pronta sobre todo en el cine. Pero es que me emocionó mucho oír hablar y cantar de nuevo en alemán, después de tantísimos años.

Me devolví en el tiempo al día de mi grado de secundaria, al periodo del paso de la primaria al bachillerato, a aquellos momentos en que mientras nuestros compañeros y compañeras de clase jugaban y botaban energías de sobra y comían en el recreo, mi amiga Marcia (de origen austríaco) y yo bajábamos al sótano del colegio, al salón de música y ella ensayaba, conmigo como única oyente, sus ejercicios de piano y tocaba una y otra vez "Für Elise" y "Die Kleine Nachtmusik".
Las dos éramos particularmente obsesivas con "Para Elisa". Ella tocaba y tocaba la misma pieza musical mientras yo comía y comía papa cocida con sal y ají, tomaba Coca-Cola helada y volaba hasta las nubes envuelta en las notas musicales del viejo piano.

Ahora, muchos años después y en esta moderna sala de cine, sentí de nuevo el olor a pino de las coronas de Adviento (con sus cuatro velas) que hacíamos con los profesores alemanes en las semanas previas a la Navidad...y me seguí devolviendo al primer día en que mis padres me llevaron al Colegio Alemán y estaba el Rector de aquella época (Herr Bruno Schmidt-Palzer) dándole personalmente la bienvenida a todos esos pequeñines asustados que no queríamos soltarnos de ese polo a tierra de nuestro seguro y conocido mundo infantil que eran las manos de nuestros padres.
Y seguí para atrás, para atrás, para atrás...en una loca y vertiginosa carrera en el tiempo hasta no se qué época. Antes de la Segunda Guerra? De la Primera? A los años transcurridos entre una y otra pero siempre en territorio alemán?

Esa música despertando sensaciones y recuerdos ancestrales dormidos....esas canciones en alemán...esas imágenes en blanco y negro, en sepia, desteñidas por el tiempo...esos retazos de un pasado supuestamente ajeno…supuestamente…

4 comentarios:

  1. a mi me gusta la danza, pero prefiero la música, me ha dado por la óperas. A mis abuelas les gustaban las zarzuelas, óperas, operetas y demás, pero de veras que el arte nos tranporta a otros momentos, reales o imaginarios, que lástima la muerte de esta chica y de otras figuras que nos alegran la vida con su talento. excelente tu post...

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  2. Yo adoro las zarzuelas! Me hubiera gustado hacer parte de una compañía para cantar (aunque voz para éso no tengo) y bailar por el mundo.
    Si la memoria no me traiciona Pina era una fumadora empedernida y murió de un cáncer de pulmón.
    Si la historia no es asi (más rato la verifico) pues que ella me perdone la imprecisión donde esté (ojalá que en un lugar para no fumadores).
    Triste echar por la borda una vida por culpa de un mal hábito.
    Gracias por pasar.

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  3. Me encanta la manera en la escribes, lo encuentro algo sublime :)

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  4. Gracias, Lily, por tus palabras. Realmente me da gusto que se aprecie lo que escribo y la manera como lo hago.
    Saludos.

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Gracias a quienes han pasado a visitarme en Mi Jardin Secreto para leerme y dejar sus huellitas