"Bajo la luna gitana,
las cosas me están mirando
y yo no quiero mirarlas..."
Si. Da miedo y algo de cobardía mirar y descubrir que hay cosas que debieron haberse cambiado ya y que sin embargo todavía gozan de buena salud y siguen ahí, muy orondas y respirando normalmente.
Personalmente le tengo miedo a los cambios así sean supuestamente para bien. A la parte autista de mi personalidad no le gusta que le alteren su cómodo mundo de todos los días, que introduzcan variaciones en su burbuja de cristal.
Mis reflexiones y confrontaciones son las que supongo son normales en cualquier ser humano. Es el preguntarse "qué pasaría si cambiase tal o cual situación en mi vida".
De todas maneras, es aconsejable y necesario reinventarse con frecuencia. Y sin miedos!
Usar las gafas de mirar bonito la vida podría ser también una manera válida de enfrentar aquello que no queremos mirar.
Es elegir "ver la vida con ojos nuevos" y desde allí atrevernos a los cambios.
Los viejos esquemas nunca nos darán perspectivas diferentes a las que ya venimos arrastrando.
Pongámosnos entonces las gafas con cristales de color rosa pero no nos dejemos tampoco engañar por esas apariencias de que todo es muy bonito.
Lamentablemente también hay cosas feas pero quien dijo que lo feo no tiene cabida (y valor) en la vida humana?

Mi gafas son mis responsabilidades irrenunciables, mis hijos, mi deber de mostrar el lado bueno de la vida, aunque yo sepa muy bien que existe un lado malo. Los cambios aterran a todo el mundo, pero el mundo nos enseña que "Todos los cambios son buenos" de una u otra manera, todos tenemos dentro un "YO" cuadrado que no quiere ceder a ellos. Pero sin cambios la vida seria tan aburrida no? es como cuando tienes que aventurarte en un roller coaster, obvio nadie quiere, pero es un reto y la vida nos enseña que "los retos son buenos", cuando pasamos ese tipo de retos nuestra satisfaccion personal es increible. Asi enfrentamos pequeños roller coaster diarios, aunque prefeririamos permanecer en posicion fetal. Muy bonita reflexion Madreselva. Gracias
ResponderEliminares eso del balance, sin lo malo no se disfruta lo bueno y al menos yo soy experta en bloquear lo malo para que no me afecte demasiado, por que hay cosas que no podemos cambiar directamente. Madreselva, salir de nuestra zona de confort es súper difícil, aunque sepamos que es necesario cambiar, aunque no estemos muy contentos con nuestra situación actual, cambiar cuesta, pero es cuestión de al menos fingir valentía y dar el paso al vacío
ResponderEliminarMel: qué frase tan acertada! "Permanecer en posición fetal"...sí, señora, añorando el útero materno.
ResponderEliminarFinalmente, y andando el tiempo, nos damos cuenta de que ese cambio que tanto nos asustó en su momento era lo mejor que podía habernos pasado en esas circunstancias.
Si, Negra, cuesta un mundo abandonar la zona de confort porque nos acomodamos a todo, a lo que no nos confronta ni nos angustia.
ResponderEliminarPero cuando uno no quiere moverse y cambiar por decisión propia, viene la vida misma y te desacomoda tu burbujita de cristal.
A veces es mejor tomar las decisiones por voluntad propia y no esperar sacudones que nos cojan desprevenidos.