Después de gastarme muchos años de mi vida en
pensar, repensar y analizar (me) he descubierto que no es que no me guste la
Navidad…lo que no me gusta es el ambiente que la rodea, al menos acá en
Colombia: estallidos de pólvora todo el día sin respetar hora nocturna (no veo
las luces pero me tengo que aguantar el ruido), los mismo villancicos dele que
suene en emisoras y en los equipos de música de los vecinos a todo volumen (y
quien reclama ni protesta! “Es Navidad, no sea amargada”), los “diablitos”
(comparsas callejeras) que pasan dos y hasta tres veces al día con sus maracas,
sus tambores y sus integrantes disfrazados de señora madura culona y tetona,
diablo, esqueleto y cualquier otro personaje “fabricado” con ropa vieja y
maquillaje exagerado.
Que es ocasión para estar todos reunidos en
familia? Nosotros nos aglutinamos con o sin motivo cada que nos provoca. Mis
hijas no vienen a pasar las Fiestas por acá porque el poco tiempo de vacaciones
de que disponen en estas fechas no justifica el costo de los tiquetes aéreos en
plena temporada navideña y además, apenas pasadas las festividades, entran a
parciales en la universidad.
Detesto salir a centros comerciales y tener que
abrirme paso a punta de codazos (o soportar que los codazos y empujones me los
den a mi sin derecho a la protesta y el reclamo: “es Navidad, sea tolerante”),
hacer filas interminables en las cajas para pagar cualquier compra, por mínima
que sea. Uno lleva dos o tres artículos y todos los de adelante han comprado
provisiones como para alistarse para una guerra nuclear y regalos para quedar
ante todo el mundo como el más generoso....y el más pudiente, económicamente
hablando. Y “no hay plata!!!” Esa es la queja general en los 11 meses anteriores.
Debe ser que en el caso de muchos el dinero crece por generación espontánea… o
peor aún, que se han endeudado hasta Junio del año siguiente. "Pero no
critique, no es asunto suyo y además: es Navidad"
Aunque sea consuelo de tontos, no soy la única
que aborrece toda esta parafernalia alrededor de una festividad que debiera ser
realmente familiar y en recogimiento, acorde con el verdadero sentido que
debería tener.
Ahí están compartiendo opinión conmigo Hugh
Grant, Lady Gaga, Diego Luna, entre otros.
El comentario más simpático que encontré en un
artículo al respecto es éste:
“Ozzy Osbourne, el cantante de heavy metal que
fuera el vocalista de la banda Black Sabbath y es más conocido como el príncipe
de la oscuridad, le tiene tanto odio a la Navidad que su mejor recuerdo de la
misma es del año 2003, en que tuvo un accidente mientras esquiaba justo antes
de las fiestas y estuvo en coma un tiempo. Cuando despertó no tenía ningún
recuerdo de la Navidad, lo cual le agradece mucho a Dios”
Ojo!!! No
nos hagamos falsas ilusiones: para mi el fin de año (como celebración
bullanguera y etílica al más puro estilo colombiano) es aún peor. Ya les
contaré.
Pero como todo el mundo tiene derecho a pensar
diferente (lo cual es una gran ventaja entre humanos aunque muchos
incivilizados no lo vean así) pues igual vivo deseando en el blog y en mi
correo personal Feliz Navidad ( y lo hago con sinceridad) sobre todo porque me
gustan las decoraciones navideñas en las casas (aunque yo no las use), los
blinkies, las imágenes nevadas y las tarjetas virtuales que encuentro en la red
y que me parecen, esas si, PRECIOSAS!
Y porque no pierdo las esperanzas de que en
algunos hogares del mundo católico las Navidades se celebren con el sentido que
realmente debieran tener.
Por cierto y a propósito:

jajja, me gusto el remate del post: "ah por cierto, Merry Christmas"! como siempre, un placer leerte. Un beso desde Londres!
ResponderEliminarMadreselva Feliz Navidad de corazón para ti también. A mi las fiestas me ponen muy triste desde que mis suegros no están, nosotros pasábamos con ellos, los dos años siguientes a su falta nos reunimos en mi casa con mis cuñados, pero después de muchos problemas con la cuñada de mi marido. Pasamos la navidad en la casa de nuestros hermanos del corazón, los que elegimos y nos eligieron para ser parte de su familia, y allí encontré de nuevo el sentido de amor, de respeto de familia que necesitaba y extrañaba tanto. También los regalos son para los niños, y me encantan las luces pero odio el estruendo. Y no me gusta hacer las compras navideñas, por lo mismo que a ti, pero me lo banco por que estamos en Navidad y hay que aguantarlo todo :)
ResponderEliminarFELIZ NAVIDAD Madreselva
Feliz Navidad! extrañaba mucho leerte! sabes, a veces me recuerdas a mi amiga (q.e.p.d) con esa sabiduría de la vida, y la admiración que provocaba en quien la conocía porque era una persona maravillosa, así como una excelente madre.
ResponderEliminarYo suelo tener ilusión en la Navidad, me encanta la comida, la fiesta, los adornos y el sentido hogareño que se le da, pero a decir verdad, en mi familia, la Navidad es más bien una celebración triste, tenemos la mala fortuna de que a nuestros parientes cercanos y familiares se les ocurre morirse para vísperas de Navidad a Año Nuevo....
Este año como que al espíritu Navideño se le olvido pasar por aquí ¿será porque me cambié de casa y no nos encontró?
Sergio!
ResponderEliminarUn cariñoso saludo desde el sur de Colombia deseándote que pases unas Felices Fiestas Navideñas en compañía de Diego y de Norton
María!
ResponderEliminarSiempre debemos procurar rodearnos de gente buena onda, sobre todos en fechas como ésta en las cuales debe primar la armonía y el buen entendimiento.
De corazón te deseo una FELIZ NAVIDAD yo también, que pases los mejores momentos con tus niñas, esposo y demás familiares y amigos.
Lily!!
ResponderEliminarYo también te he echado de menos en tu blog y en el mío.
Ojalá ya hayas solucionado todos tus inconvenientes con la conexión a Internet.
El Espiritu Navideño hace rato me busca pero yo no me dejo encontrar!!! En tu caso seguramente se descontroló con tu cambio de domicilio.
Qué triste lo de tu amiga, esas pérdidas es dificil superarlas pero al menos no nos olvidamos de nuestros muertos, gracias a éso siguen eternamente vivos en nuestros corazones.
Ten unas Felices Fiestas aunque estén un poco afectadas por sucesos tristes e irremediables del pasado.