El (44 años) experimentado piloto particular. Ella (42) una
mujer que todos coinciden en describir como el alma de las fiestas, generosa,
excelente hija, madre, hermana y dicen que no es porque ya está muerta que se
refieren a ella en esos términos.
Dos de sus tres hijos: la chica, una universitaria de 17 años y
un niño de apenas 7. La otra hija del matrimonio (18) acababa de viajar a
Canadá como premio a sus buenas calificaciones en la Universidad. Allá la
sorprendió la trágica noticia.
El lunes o martes de la semana pasada estas cuatro personas
salieron de una ciudad al noroeste de Colombia rumbo a la Costa Atlántica. A
apenas 7 minutos de haber decolado se pierde la señal de la avioneta.
Resultado: posiblemente a causa del mal tiempo la aeronave cayó
de plancha en una zona montañosa y de difícil acceso (lo cual es la constante
en la geografía colombiana).
Al día de hoy ya los cuatro cadáveres fueron rescatados y
sepultados en medio del lógico dolor de sus amigos y parientes y de la única
sobreviviente de la familia (la chica de 18 años) que lo que más lamenta es no
haber estado en el mismo vuelo con sus padres y sus hermanos.
Yo no conocía a esta familia de primera mano pero si oí hablar mucho
de ellos pues eran parientes de una de mis cuñadas. Así que estoy conmovida y
medio shockeada.
Lo que más me ha impactado es que en los asientos traseros iban
la madre y el niño menor y que los cadáveres de ambos aparecieron abrazaditos
... mientras los enterraban otra avioneta sobrevoló varias veces el camposanto
en honor al piloto y su familia.
Anoche fue el primer día de la Novena de Aguinaldos que termina
el 24 de Diciembre con el nacimiento del Niño Jesús.
Mi familia casi entera estuvo en casa de mi hermano-el-médico
quien tradicionalmente ofrece una cena familiar con manjares y dulces propios
de la época, después de haber rezado la primera noche de la Novena y haber
cantado villancicos destemplados a voz en cuello.
El cuento va a que, en un momento determinado, en medio de las
risas, el parloteo, las bromas y sin ponernos de acuerdo, se hizo un silencio
de segundos.
Y es que, coincidencialmente, todos pensamos en que mientras
unos (nosotros) estábamos de fiesta y celebración, había una familia caleña y
conocida viviendo los momentos más dolorosos y amargos de su existencia. Sin
ningún motivo para estar alegres y festejar por más temporada navideña que sea.
Esta mañana los noticieros nacionales volvieron a golpearnos
con otra noticia trágica: se accidentó un bus que regresaba de Bogotá a Cali
con asistentes de nuestra ciudad a una capacitación de mercadeo. Se registran,
hasta el momento, 27 victimas fatales y unos 18 heridos, algunos de gravedad.
Entre los muertos hay cuatro conocidos, todos de la misma
familia, amigos nuestros de hace mucho tiempo.
Pienso en una infinidad de cosas: en los destinos personales,
en las profecías mayas, en los contrastes de la vida misma: unos reímos
mientras otros lloran.
Hay momentos en que las circunstancias (así sean ajenas) me
impiden ser feliz o me dificultan, al menos, intentarlo. Y siento miedo,
muchísimo miedo.
Que triste noticia! Uf, que feo que pasen esas cosas, que momento tan dificil para esa chica que quedó con vida y perdió a todos los suyos de una vez..
ResponderEliminarSon cosas que hacen pensar, claro que si.. agradecer el estar vivos, el poder compartir con la gente que uno quiere.
beso
Terrible!. Esas cosas te hacen recapacitar. Muy poco tiempo antes de mudarme a Londres mi mejor amigo me llamo por telefono para preguntarme si lo acompanaba a comprar algo. Le dije que no, que estaba en otro sitio. A los pocas horas me llamaron. Estaba hospitalizado, muy grave. El cruzo bien la calle, en semaforo correcto, pero la conductora no lo vio porque estaba distraida hablando por celular. Nicolas nunca se desperto del coma y fallecio luego de un mes de agonia. Todavia tengo su sonrisa y sus bromas sobre mis oidos...que triste es la muerte, para aquellos que quedamos...
ResponderEliminarQue tristeza!! yo comprendo el dolor de la chica de 18 años, mi esposo y yo quisimos estar en el auto de mis suegros, y las navidades son tremendas hasta hoy, pobre niña cuanto dolor debe estar sintiendo...
ResponderEliminarY sobre la otra tragedia lo mismo, cuanta injusticia...
Seguramente todas esas familias que están padeciendo esas perdidas sienten que la profecía maya se cumplió para ellos de seguro es el fin del mundo como lo conocían.
Un abraso
Si, Estela, estas situaciones tan dolorosas debieran dejarnos como valiosa enseñanza el valorar la vida y el tener día a día la maravillosa oportunidad de abrazar a los seres que amamos.
ResponderEliminarHay seres que deben cargar sobre sus hombros cruces muy pesadas. El Cielo nos libre de ellas!
Sergio: tu historia es también bastante dolorosa. Imagínate que hubieras aceptado la invitación ... bien dice el dicho que "cuanto te toca aunque te quites, cuando no te toca aunque te pongas".
ResponderEliminarEs muy triste perder un amigo. Yo también perdí a una amiga muy cercana hace varios años y tampoco la he olvidado.
Siempre digo que el muerto se va, quizá a una vida mejor (éso es lo que siempre nos dicen) pero que la peor parte la llevamos quienes nos quedamos vivos extrañándolos y sufriendo con su ausencia.
María: los muertos nos dejan tan solos!!!
ResponderEliminarPienso lo mismo que tú, que "el fin del mundo" es un cambio en la manera como hemos venido viviendo y para estas familias que fueron tocadas tan cruelmente por la tragedia, su mundo se destruyó.
Las muertes duelen en cualquier época del año pero en festividades como éstas, donde la sensibilidad se pone a flor de piel, todo se magnifica.