Pero creo (soñar no cuesta nada, insisto) que saldría bien librada en un juicio que sería digno seguramente de la Santa Inquisición. Aunque de lo único que estoy segura es de que no sería quemada en la hoguera, entendido de manera literal. Y solo porque éso ya no se estila.
Soy una madre gallina pero únicamente cuando las tengo a un tiro de piedra. De resto, cuando les pregunto por el Skype o el teléfono si ya comieron y qué, en qué cantidad y preparado de qué manera, es generalmente porque se nos ha acabado el tema de conversación y ni ellas ni yo queremos cortar la comunicación. Ya nos hemos dado mutuamente el reporte meteorológico de allá y de acá, reportes que siempre terminan con un “qué envidia el frío!” (yo) y “Qué delicia el sol y el calor” (ellas). Vamos, que nadie está conforme con lo que le toca. Esa es la condición humana.
También hemos pasado revista a cada miembro de la familia… que conste que ellas tienen muy bien conformada una estupenda red de información internacional gerenciada por sus primos y primas, entonces me voy enterando de chismecitos que aún no me han alcanzado a llegar por acá de primera mano. Es que soy una madre reportera e investigativa.
Y cuando les he caído en su apartamento de Lyon soy la mamá Inspectora de la Sanidad y el Orden con especialidad en los armarios, la limpieza de horno, nevera y ducha. Y por ahi derecho, de toda la superficie habitable. Pero no me quedo meramente en labores de fiscalización y crítica. No señor, paso a la acción y corrijo inmediatamente las falencias encontradas. Ellas dicen que solamente por éso me aguantan los comentarios típicos de las madres obsesivo-compulsivas y mis archiconocidos reproches, que son sus peores pesadillas: “éstoooooo no fue lo que yo les enseñé a uds”, “no se a quien salieron porque en mi casa uds NUNCA vieron ésto” (señalando a mi alrededor).
Pero diré a mi favor, que soy una madre liberal y muy respetuosa de sus sentimientos, pensamientos, opiniones, decisiones y gustos. Y no solamente ahora que son universitarias sino de siempre. Porque estas dos criaturas mías han sido reivindicativas desde muy pequeñitas. Pero así como piden ser respetadas también respetan.
Finalmente, soy como una madre cualquiera, de ésas que botan la baba hablando y oyendo hablar de sus hijos. Yo estoy muy orgullosa de las mías. No se si serán de verdad las más inteligentes, las más bonitas (externa e internamente), las más listas, las más responsables, las más compasivas ante las necesidades de los demás, las más dulces del Universo entero pero a mi me parece que sí, que son “las más de lo más", sin demeritar a los hijos ajenos. Que pa’ todos hay y a todos les alcanza en la repartición de elogios.
Repito: estoy (estamos, teniendo en cuenta al “gringo”) muy pero muy orgullosos de nuestras niñas (ellas tendrán noventa y cinco años y desde alguna parte en el Cosmos y en alguna dimensión desconocida las seguiremos llamando “las niñas”).
Cuando la primera llegó a nuestras vidas lo hizo sin Manual de Funcionamiento ni instructivo adjunto. Cuando nació la segunda fue una oportunidad de corregir errorcitos y ensayar cosas nuevas porque ésta también llegó así nomás, sin un pinche documento con especificaciones claras, concisas y precisas. No habíamos sido padres antes ni habíamos estudiado para ello, todo lo hicimos instintivamente como todos los padres del mundo.
Desde que pudimos hablar con ellas y que ellas entendieran perfectamente lo que les decíamos, les hemos insistido en que no sean muy drásticas o injustas a la hora de sentarnos en el banquillo (si es que llega el día), que hicimos con ellas y por ellas lo mejor que pudimos en ese momento, que nada fue hecho con intención de causarles daño y que todas las equivocaciones que hubiéramos podido cometer, las cometimos con mucho amor, creyendo que era lo más adecuado para nosotros cuatro.
Hasta ahora todo va bien y no hay motivos para creer que las cosas podrían cambiar… definitivamente, nos quedaron bien criaditas nuestras hijitas de Indias…
| Son tan parecidas que muchas veces me han preguntado si son mellizas. A ellas les divierte mucho la pregunta. (izq Nathalie; der Tatiana) |
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| Nathalie (abrigo gris), Tatiana (abrigo negro) y Juliana (la compañera de apartamento y amiga de siempre de Nathalie desde el Liceo Francés) con un amigo |


...de tal palo tal astilla...hijas de tigre salen pintadas...de casta le viene al galgo... y ya no me acuerdo de más dichos.
ResponderEliminarEstán bien lindas tus hijas y como dices tu misma: no solamente lo son por fuera. Me consta.
Buen día.
Abe
Abe!!! Qué lindo tu!
ResponderEliminarSin falsas modestias, mis nenas nada que ver conmigo, ellas son dos versiones mejoradas de los genes paternos y maternos.
Pero podrían ser refeas, rebrutas, reodiosas, remalas personas y las amaría igual. O de un pronto un poquito más para hacerles la vida más amable.
Saludos a todos por tu casa
Que hermosas tus niñas, realmente parecen mellizas, yo creo que para todos los padres sus hijos siempre van a ser los mejores y los más lindos, los más aplicados etc. viene con el titulo de padres, cuando llega el bebe, llegan nuestras babeadas por ellos:)
ResponderEliminarUn beso
Mi mamá dice que para las madres no hay hijo feo ni malo ni bruto (lo dirá por mi? jajaja)
EliminarEs verdad que todos los padres babeamos con nuestros cachorros. Y el babeo no tiene fecha de caducidad.
Saludos y abrazos
No hay nada mejor que la familia unida!
ResponderEliminarBesito enorme!
Tienes razón, Karina, la familia (y sobre todo si es unida) es una gran bendición en la vida de cualquier ser humano.
EliminarEstás en la segunda temporada de tu blog por "pérdida involuntaria", verdad?
Pero ya comencé a seguirte.
Bienvenida
Hola! a travez de María llego a este blog maravilloso , que me hizo caer una lágrima. Adoro éstos blogs , me llenan el alma. Totalmente opino lo mismo que tú! Te cuento que soy abuela de una niña de tres , y es exactamente lo mismo que un hijo , escribí un post hace un tiempito sobre eso. Me quedo por acá , a seguir maravillandome , gracias por compartir tu vida conmigo. Besotes
ResponderEliminarClau: eres bienvenida a mi jardín secreto.
EliminarEste fin de semana lo dedicaré a recorrer los blogs de mis nuevas comentaristas (y desde el primer post!) y seguro que me va a emocionar leer lo que has escrito sobre tu nietecita.
Gracias por tus apreciaciones y por darle valor a mis palabras escritas. Así da gusto compartir lo que uno lleva por dentro!
Saludos y abrazos
Que lindo post!. Te mandamos un beso muy grande desde Londres!, Norton envía un cálido "woof woof"
ResponderEliminarSergio:
EliminarPara ti y Norton más besos y woof woof de vuelta. Luego les mando otro montón!
Pues de la clase de las mamis con estrellita!! claro que de las mejores! basta leerte para saber que el amor que prodigas a tus hijas es del mas puro y mejor calidad!. un abrazote madreselva!
ResponderEliminarMel: yo creo que todas las mamás somos mamis con estrellita sobre todo cuando hablamos de nuestras crías! Relucimos!
EliminarAmar un hijo es tan natural que no entiendo como hay madres desalmadas que regalan, maltratan, abusan.
Me apiado de ellas.
Saludos y abrazos, que tengas unas Felices Fiestas en tu México lindo
Me encanta lo que escribió Mel creo que le dio justo en el clavo, eres una madre con estrellita.
ResponderEliminarMaría: tú no te quedas atrás! Hay que ver como escribes sobre tus dos cachetes. Tus posts destilan miel.
EliminarSaludos y abracitos
Es unn buen postt...besiitos
ResponderEliminarGracias, mi niña.
EliminarYa verás cuando seas madre!Para la mayoría de las mujeres un hijo es sublime.
Saluditos y abrazos