Después de desearles un Feliz 2013 lleno de bendiciones y
sobre todo de sueños cumplidos (se los dije, verdad? Es que apenas vuelvo a
recordar donde tengo la cabeza) procedo a disculparme por el “abandono” a que
tengo sometidos a mis blogueros en lo referente a comentarios porque leerlos si
los he leído a una velocidad de algo así como mil palabras por segundo. O sea que estoy enterada de todito lo que ustedes han escrito pero no he tenido capacidad de reaccionar (prometo ponerme al día desde mañana).
El 2012 se fue habiéndonos dado tres sustos de muerte pero
también tres alegrías indescriptibles, rayando en el plano de los milagros:
·
la recuperación de Juan Martín, el hijo de mi
sobrina Tatiana (la #2 ... la #1 es la mía, no negocio el puesto….jajaja) que nació de 8 meses, con los pulmones aún
inmaduros y con un alto porcentaje de riesgos de no sobrevivir y por ahí anda
creciendo, engordando y haciendo las delicias de la familia a sus casi 6 meses
de vida;
·
el derrame cerebral de mi papá, que también lo
tuvo a milímetros del más allá y del cual, asombrosa y milagrosamente, se ha
recuperado en un 98,5% a todo nivel (lenguaje, movilidad) a apenas 3 meses del
evento cerebrovascular. Sus médicos dicen que si no lo vieran con sus propios
ojos no se lo creerían, sobre todo tratándose de un paciente mayor;
·
y para rematar la cadena de sucesos
angustiantes: uno de mis hermanos de la “camada” de mi papá y mamá (les
recuerdo que tengo como 80.000 hermanos conocidos y faltan datos de otras
provincias), un tipo que apenas anda por sus 40 y poquitos años, fue
intervenido a corazón abierto el Jueves 3 de enero de este nuevo año, para
instalarle 3 bypass coronarios…tres!!!!! Un señor que no es gordo, no fuma, no
bebe, no trasnocha, tiene una vida laboral activa en el campo en sus sembrados
de caña de azúcar… mejor dicho, fueron todas esas circunstancias las que
pusieron el juego a su favor para que la operación fuera tan exitosa como lo
fue. Ahora mismo, y por protocolo médico, está en Cuidados Intensivos, en su tercer día de recuperación rápida y también
asombrosa. Estamos hechos de buena madera, no creen?
Que por qué pasó, señores? Porque en algún momento su
alimentación si estuvo descuidada en cuanto a grasas pero hace ratico su esposa
lo tenía comiendo sano como ella. Sin embargo, el daño ya estaba hecho y tenía
tres arterias coronarias vueltas m******* hasta en un 95% una de ellas. Está
vivo de milagro porque si se hubiera infartado habría sido un infarto
fulminante.
Al igual que todos los hombres, por lo menos los de mi
familia que se creen unos machotes inmortales, estuvo reacio a consultar al
cardiólogo a pesar de la insistencia de nuestro-hermano-el-médico cuando él
empezó a quejarse hace como tres meses de opresión en el pecho…que vaya a
consulta…que hágase la prueba de esfuerzo…y todo quedaba en que “después”, “que
el mes próximo”, “que ahora no porque van a empezar los cortes de caña”, “que
estoy ocupado organizando los riegos”, que…. que…y que… hasta que el día 27 de
Diciembre mi-hermano-el-médico ya no aceptó ninguna excusa más y prácticamente
lo obligó a hacerse la prueba de esfuerzo que le salió tan mala que los médicos
no lo dejaron volver a casa, lo hospitalizaron inmediatamente y le dijeron que
de la clínica salía pero operado.Este hermano, Mauricio, es el abuelo de Juan Martín y como ven, ya perdió su identidad propia: ahora es “el abuelo (enloquecido de amor) de Juan Martín” al punto que ya declaró pública y familiarmente que para todos los efectos, ese bebé no era su nieto sino su quinto hijo.
Como ven, la angustia, el temor, la tristeza de la familia
desde el 27 de Diciembre hasta el 3 de Enero en la tarde, fueron
indescriptibles. Dolía en el alma ver un tipo joven, abatido por su situación,
con el temor (compartido en silencio por toda la familia) de que de pronto no
sobreviviera a la operación por cualquier jugarreta de su organismo o del
destino, con riesgo de infartarse antes de ser intervenido quirúrgicamente…mejor
dicho: no les pinto más la situación, solo imagínenla, es de película de suspenso y terror, ni más ni menos… Nadie tuvo alientos ni
corazón para festejar el cambio de año el 31 en la noche sobre todo sin saber cómo empezaríamos el 2013.
A pesar de la Fe y la Confianza en Dios, en los profesionales que lo están manejando, en el organismo sano de mi hermano, la duda se colaba por cualquier rendija.
Gracias a Dios, todo va felizmente hasta ahora (y no hay
razones para que la situación cambie) pero quedó flotando en el ambiente una
preocupación grande: gran parte de lo ocurrido a mi hermano tiene que ver con
factores hereditarios: todos o casi todos los parientes conocidos por nuestro
lado materno han muerto de infartos fulminantes.
Así que tenemos que poner nuestras barbas en remojo…
Tengan un Feliz Día de Reyes, yo me marcho a la clínica
para nuestra infaltable visita diaria.
Al Rey Mago Gaspar le pedí como
regalo una operación exitosa para mi hermano y me lo concedió. El año pasado
quedó en deuda conmigo porque se hizo el de la oreja mocha con mi pedido (al
igual que Baltazar). Mejor dicho, esos dos se portaron cual Reyes Vagos.
Pa’ más fue Melchor…pero éso se los cuento luego, porque el
gringo ya anda azarando el ambiente porque todavía no estoy lista para irnos.

Madreselva tu 2012 ha estado lleno de milagros y bendiciones, un niño prematuro que sanó, un papá que se recupero milagrosamente, y un hermano que no debería estar en este mundo por como lo cuentas y está saliendo adelante con bien, creo que tu familia a estado muy bien custodiada en este año que pasó y de seguro siguen los ángeles flanqueandoles las espaldas.
ResponderEliminarFelicidades y salud mucha salud para este nuevo y fresquito 2013.
Besos
Bueno, por suerte se han dado esas buenas noticias, esos lindos milagros que describis.. a agradecer por ellos y disfrutar de la vida..
ResponderEliminarbeso
Tienes razón, María, tenemos angelitos guardianes y seres protectores que Dios nos ha asignado para ayudarle a cuidarnos y llenarnos de bendiciones.
ResponderEliminarAbrazos.
Estela: lo hemos agradecido y lo seguiremos agradeciendo de rodillas porque hemos tenido la suerte y la inmensa alegría de seguir teniendo físicamente a nuestro lado estos seres que nos son tan amados.
ResponderEliminarY como dices tu y creo que Juanes: a disfrutar, que la vida es un ratico