... aunque segura estoy de que a El le importa poco menos que un granito de mostaza que
no me guste algo suyo.
Seguro que ni se tomará el trabajo de leer este post. Para eso es Dios y
puede hacer lo que le da la gana. Como siempre.
De Dios no me gusta que sus tiempos y los míos no concuerden, que no
hayamos podido ponernos de acuerdo al respecto y que le tengan sin cuidado mis
rabietas ante nuestros diferencias.
Cuando yo quiero/deseo/necesito algo lo quiero/deseo/necesito YA pero El
se toma tu tiempo y se queda bien tranquilo viendo cómo me angustio, me
desespero y ruego, ruego, ruego. No se cansará de oir mis quejas?
Al final se acuerda de ceder pero entonces ya no quiero/nodeseo/no
necesito éso o si lo recibo, muchas veces ya he perdido el entusiasmo, ya no
siento la misma emoción que hubiera sentido en MI tiempo… seguro que les ha
pasado a ustedes también, no me digan que no.
Otra cosa que no me gusta de Dios es que sus hombres aquí en la tierra
dicen que El dijo que todo lo que yo pidiera en oración me sería concedido…
pues no. Todo no, sólo lo que a El le parece que me conviene… entonces para que
me ponen a botar corriente con mi pedidera todo el día y a cada rato?
Eso me recuerda a mis Grandes Duquesas. Cuando eran niñas y las llevaba
de compras, se medían todo el vestuario disponible en cada uno de los almacenes
visitados y algunas horas más tarde encontraban dos prendas que les gustaban.
Y comenzaba la comedia en dos actos:
-“Maaaaa…. Cual vestido te parece que me queda mejor: este azulito o este blanco?”, preguntaba una.
-“Maaaaa…. Cual vestido te parece que me queda mejor: este azulito o este blanco?”, preguntaba una.
-“El azulito, mi niña, te resalta el color de los ojos”
“Y de estas blusas: la de tiritas o la strapless?”, interrogaba la otra.
“La de tiritas, mi cielo. Se te ve muy linda”
Me mandaban a pagar y luego salían dichosas del almacén a mostrarme sus
compras: el vestido blanco y la blusa strapless…
Entonces para que me preguntan? Para qué me ponen a escoger y a
aconsejarlas?
Siguen igualitas hoy en día y muy parecidas a Dios con Quien me la paso
en un tira y afloja:
“Pídeme”, dice El.
“Dame ésto”, obedezco yo, entusiasmadísima.
“Pues no querida mía, éso no. Te daré esto otro. Al final de cuentas Yo
se mejor que tú que es lo que te conviene” (Para que me dicen entonces que pida?)
Los hombres sabios, que no gustan probablemente de las controversias y
las confrontaciones (sabios que son, precisamente) encontraron la fórmula
magistral: “Hágase Tu Voluntad y no la mía”.
(Perdóname, Señor Dios, si este post te molestó. Fue sin querer
queriendo)
En desagravio y para quedar bien contigo porque una nunca sabe, mejor
estar por las buenas con todo el mundo y muy especialmente contigo, te comparto esto tan
bonito (me parece a mi) que escribió Jaime Sabines sobre tí.
Tu sabes quien es Jaime Sabines, verdad? Se supone que conoces a cada una
de las ovejitas de tu rebaño pero igual te doy pistas: el mexicano que era poeta. Y dizque político, imagínate Tu. Qué cosa más
incomprensible.
Seguro que te gusta lo que vas a leer. A mi me gusta mucho todo lo que
él alcanzó a escribir y también me gusta él con sus gafas y con su bigote.
Esto es lo que Sabines escribió para ti. Ponte los anteojos que aquí va:
“Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le
gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos
aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante
torpe con las manos.
Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o
Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a
él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico,
que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al
hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida,
sea para siempre.
Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué
importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es
asunto sólo para agencias de viajes.
A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien
el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el
otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos-
¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos
de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera
increíble.
Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando
pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas,
caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres.
Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios
se aleja.
Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres,
el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada,
el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma
más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.
A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.”
Pensándolo bien, mejor te perdono, Dios, por aquellas cositas que no me
gustan de Ti. Se que no vas a cambiarlas solamente por darme gusto a mí pero tu
sabrás… reconsidéralo… siempre hay una segunda oportunidad.
Doña Lucy (la que fue/es mi mamá) decía que “Mi Dios sabe cómo y por qué
hace sus cosas”.
Y mi madre, dentro de su humildad, fue una mujer sabia, en eso
si que estamos de acuerdo los dos, verdad?
Yo creo que Dios sabe lo que es mejor para nosotros, y por eso hay cosas que nos las proporciona de manera diferente a como las queríamos. O nos hace esperar por las cosas. Pero a la larga vemos que resulta para mejor. Así que lo mejor es aceptar sus decisiones, confiar en que nos está cuidando, que lo que nos proporciona es lo que necesitamos aunque tal vez no lo entendamos. Todo, hasta las cosas difíciles tienen un propósito. A veces lo entendemos con el tiempo, en ocasiones entonces todo nos cierra y es como si comprendiéramos. A veces no llegamos a esto. Pero es porque somos humanos y limitados. Confiemos en los guias que el universo nos da..
ResponderEliminarBuen finde!!! Y a no desesperar que todo llega..
"Todo llega con tal de que sepa uno esperar..."
EliminarLo que sucede es que en mi caso la paciencia es mi asignatura pendiente.
Reconozco que tienes razón en todo lo que me has escrito, gracias por recordármelo aunque mañana vuelva y se me olvide!! :D
Abrazos grandes
Ay, Elvira, que tema tan complicado! Mi fè tambièn tiene dudas sobretodo cuando pasan acontecimientos espeluznantes como, por ejemplo, el ataque con armas quìmicas en cual murieron montones de niÑos sirianos y siempre me pregunto,de inmediato, en esas circustancias donde està Diòs. Sin embargo lo que decìa tu mamà es verdadero al 100% y aunque
ResponderEliminarhay cosas que no entendemos, tambièn tenemos que pensar que, muchas veces, nosotros los hombres somos responsables de muchas maldades y fechorìas: no podemos luchar en contra de los cataclismos, pero, sì, con el libre albredìo, tenemos la oportunidad de actuar de manera màs responsable y buena.
Besos
Raffaella: Has introducido un elemento clave en tu comentario: nuestro libre albedrío.
EliminarYo he entendido que cuando actuamos solos es cuando nos equivocamos y cuando confiamos en Dios es cuando debemos dejar todo en sus Manos para que sea El quien decida cuándo y cómo.
Es decir: si pedimos guía y orientación debemos dejarnos guiar y orientar.
Suena fácil pero... a veces se me olvida!
Un abrazote bien fuerte.
que bonita entrada mi querida Madreselva!
ResponderEliminarcreo que no puedo agregar más a mí comentario, me gustó lo que escribió Sabines...
A me encanta Sabines especialmente cuando habla de su tía Chofi.
EliminarEspero que ustedes conozcan y valoren a su compatriota.
Un abrazo Tita y sigo esperándote por tu blog...
Yo creo que estamos en un libre albedrio,el nos da lo que nosotros creemos merecer,porque creo que por muchos ruegos que le hagamos durante el día, si no creemos fielmente en nosotros mismo que si tendremos aquello que queremos,¿porque el nos concederia algo de lo cual nisiquiera estamos seguros? Yo me he dado cuenta que cuando algo me tiene mal y le ruego porque me lo de,porque funcione y que se yo! pero sigo sintiendome que nada me resulta,que no puedo...y al fin y al cabo asi sigo sin tener lo que quiero, al contrario de cuando pienso que si lo conseguire que me lo meresco y sera mio, me lo da.
ResponderEliminarUna vez lei un libro "conversaciones con Dios" y me gusto la manera de ver la vida y Dios. talves te interese!
Creo que en el fondo somos nosotros mismo quien nos ponemos trabas.
besitos y abrazos
Se me hace tan difícil comentar esta entrada, yo mucho que reprochar a Dios no tengo, afortunadamente. Pero me parece muy difícil entender "sus tiempos", ver tanta injusticia, tanta hambre, violencia, pero en realidad no es algo que Dios haga, es algo que nosotros mismos hacemos u omitimos y por eso sucede lo que sucede. Yo siento que si cuestiono a Dios me va a llegar algún castigo, desde chiquita tengo esa idea.
ResponderEliminarMe hiciste recordar una ocasión en que era pequeñita, unos 7 u 8 años y vivía con dos de mis hermanas y mi padre, le dejé una nota a Dios escrita con mi puño y le dejé una pluma para que me contestara, yo no entendía cómo mi madre nos había dejado, pero él no me contestó hasta años después y a su manera.
Besos mi Madreselva hermosa!