Miles de sentimientos, emociones y pensamientos bullen en mi interior.
Tengo el corazón muy adolorido por la ola de violencia desatada por el grupo terrorista Isis en diferentes sitios del planeta pero muy puntualmente en Paris.
Toda la vida me han dolido hasta las entrañas mismas las manifestaciones de maldad en todas sus expresiones. En algún momento de mi vida me sentí cansada de vivir. Incluso me sentí fuera de lugar en este mundo, como una extraterrestre. Llegué a pensar que ésto no era lo mio, que me había equivocado de tiempo y de planeta.
Fue un periodo de extrema sensibilidad. Quizá porque estaba viviendo una intensa búsqueda espiritual y meditar era una rutina diaria, en solitario o con mi grupo del Camino.
Hoy vuelvo a sentir el mismo dolor. Tengo miedo y me da rabia sentir miedo. También me da rabia que hayan destruido a balazos el paraíso de mis sueños.
Visualizaba mis años postreros en un país donde se respiraban aires de seguridad, donde se podía caminar sin temores por las calles. Una vejez bien lejos de la violencia que se vive en mi pobre país, en mi Colombia qu'herida.
Mis hijas, en Lyon, también están viviendo la angustia de la inseguridad y nosotros, su familia, las acompañamos en ese sin vivir. Aunque comparten la posición de los franceses de que no van a ceder ante las amenazas, que no van a vivir en el imperio del miedo, encerrados en sus casas y alterando su vida de todos los dias. De hecho, hoy leí un articulo en una revista francesa on line donde la consigna ya no era "Je suis Paris" sino "Je suis en terrase" aludiendo a que están de nuevo en la calle, comiendo, departiendo con amigos al aire libre en la parte exterior de bares y restaurantes.
Conducta temeraria, desafiante? Quizá si pero entiendo también que en un país pionero de libertades como lo es Francia - "la douce France, el país de la leche y la miel"- no son admisibles las presiones por miedo. Francia y los franceses no nacieron para doblegarse. Y el país entero manifiesta su disposición a asumir las consecuencias de reivindicar su libertad.


Cuando empezò la guerra en el Golfo Pèrsico, en 1991, Iraq me parecìa un pais tan lejano y nunca iba a imaginar que dentro de poco màs de veinte aÑos , Europa y sus ciudadanos iban a ser el objectivo de esta organisaciòn terrorista que nos està azotando sin parar. Estamos todos doloridos, desconsolados. enojados porque estamos pagando los errores de politicos codiciosos que tan sòlo persiguen el poder y la riqueza sin importarles el bien de los seres humanos. Vamos a seguir adelante, por supuesto, pero tenemos que conformarnos a vivir con miedo..
ResponderEliminarP.D. Eso de " mi Colombia qu'herida" me fascinò.
Un abrazo fuerte
Raffaella
Hola: acabo de descubrir tu blog en el de Lápiz y Pluma y he venido a visitarte.
ResponderEliminarYo también he tenido muchas veces la sensación de querer escapar de todo, creo que es algo que nos pasa a muchos en estos tiempos oscuros que estamos viviendo. Ojalá veamos aparecer la luz pronto.
Un abrazo
Celia