Yo por acá, moqueando y con los ojitos mojados viendo en la tele el reencuentro entre los (supuestos) últimos 10 policía y militares secuestrados (algunos desde hace 14 años) y sus familiares… Yo lloro por la emoción del reencuentro pero también de rabia por el tiempo robado a estos seres, tiempo en el cual vivieron en la desesperanza, en el miedo, en la amargura.
Y ahora hay que agradecerles a “las narcobestias dizque
revolucionarias” que hayan tenido un poco de misericordia, de piedad y por qué
no, de intereses políticos y hayan tomado la decisión de devolverles a estos
compatriotas lo que por derecho propio nos pertenece a todos los seres: LA
LIBERTAD.
Pero no quiero enredarme en los mismos planteamientos de
costumbre como cuando hablo/escribo del tema porque quedan todavía
aproximadamente 450 civiles victimas de secuestro extorsivo por la misma banda
de forajidos sobre los cuales ellos no se han pronunciado. O sea que lo sucedido ayer todavía no es suficiente para Colombia.
Prefiero seguir llorando ante las imágenes de la televisión
nacional…las lágrimas al menos me limpian los ojos aunque no consiguen aliviarme
el corazón.
Hoy, nada me minimiza la rabia y la tristeza que me
producen la maldad y la inconciencia humanas, sobre todo en este país... mi país...


Madreselva, En todas partes se cuecen habas, creeme en todas partes. Que se puede hacer al respecto? Nada. Nos lastimamos mas buscando un por que, optemos por ayudar en lo que podamos a nosotras mismas no haciendonos mala sangre con tales aberraciones de la humanidad. Respiremos profundo, limpiemos nuestro metro cuadrado del planeta que nos corresponde y libremonos de todo mal, puede sonar egoista, y estoy segura que lo es, pero...por que no?
ResponderEliminarSí, Mel. Suena egoista...pero a veces tenemos que escoger entre los demás y nosotros y yo creo que la elección es obvia.
ResponderEliminarLamentablemente yo no puedo hacer nada por modificar esta situación, aparte de quejarme y denunciar por este medio.
Y orar...orar pidiendo paz de espiritu para todos los actores de este conflicto: victimas y victimarios.
Gracias por tu comentario
Madreselva, yo creo que lo mejor que podria hacerse ya lo estas haciendo y tu misma lo has dicho: DENUNCIAR. Es mas, es lo que deberiamos hacer todos, cuando vemos algo que nos parece injusto. Y a la hora de la verdad, cuando tomemos cuenta de lo vivido, por lo menos tendremos la tranquilidad de saber que no solamente pasamos por la vida, sino que hicimos algo por ella y por los seres que la comprenden; que al fin y al cabo lo queramos o no, forman parte de ella tambien.Porque por mas que pretendamos ocultarlos de nuestro pensamiento,existen, estan ahi, del otro lado de los muros de "nuestra ciudadela", y esperan que los ciudadanos del mundo hagan algo por ellos, aunque sea hablando a traves de algun blogg de lo que les pasa. A lo mejor no es mucho; a lo mejor es "solamente" un granito de arena; pero piensa que un granito de arena puede parar un engranaje. un saludo.
ResponderEliminarpd. (habia comentado antes pero con errores por lo cual lo suprimí, asi que te lo he escrito de nuevo de nuevo.:)
Hola Atenea!
ResponderEliminarBienvenida a este jardin no tan secreto... :D
Tienes razón: la denuncia es ya una parte del proceso.
Hay que convertirse en la voz de aquellos que están amordazados en algún sitio, por alguna razón. Y no importa que ya estén muertos. También hay que gritar por ellos.
Hay que contarle al mundo lo que sucede, hay que despertar conciencias dormidas, hay que quitar las vendas de los ojos...
Ojalá que denunciar pudiera ser en estos casos, la arenita que estropea la maquinaria.
Abrazos desde el sur de Colombia