A uno de ellos, australiano, (David Glasheen) le cabe la dicha de no
tener que preocuparse por deuda alguna. Hace 20 años perdió casi todo su dinero
en la bolsa y con lo poco que le quedaba construyó una pequeña cabaña en una
isla desierta del Pacífico Sur. Sobrevive de la pesca, del agua
de coco y de las frutas silvestres. En la foto que ilustra el artículo se ve barbado y
feliz, sumergido hasta la cintura en agua marina límpida y transparente. Le
acompaña su perro (o perra?) Labrador, que se ve tan contento (a?) y rozagante
como su amo.
Tenemos también a un norteamericano
(Daniel Shellabarger, 40 años) que vive desde hace 12 años en una caverna al
sureste de Utah a dos horas de distancia de la carretera más cercana. Este prójimo,
antropólogo, dizque "resultó alérgico al sistema capitalista", regaló sus pertenencias,
duerme en un sleeping bag que rescató de una basura, se alimenta de cebollas y
moras y de ardillas y mapaches que encuentra ya muertos en el camino, se baña
en riachuelos que le salen al paso, usa arena en vez de desodorante y ha
reemplazado el papel higiénico por hojas silvestres.Eso sí, recibe donaciones de amigos, visita ocasionalmente alguna ciudad cercana para disfrutar de conexión gratuita a la Internet y escribir en su blog (aún no he tratado de ubicarlo en la red…parece que hasta cuenta en Facebook tiene). O sea que la alergia de éste es al sistema capitalista pero no a sus beneficios como la tecnología, por ejemplo. Danielito la perdió conmigo. O se es anacoreta o no se es. Punto. Pero para unas cosas si y para otras no? Definitivamente no, no y no.
El tercer reseñado es un británico de 33 años (Mark Boyle). Adaptó como vivienda un viejo tráiler, pidió permiso para instalarse en un granja a cambio de realizar trabajos voluntarios, ha construido sus paneles solares, cultiva sus propios vegetales y en la noche sale a conseguir la comida que desechan en restaurantes y supermercados locales. Tiene un baño ecológico en donde se ducha con agua lluvia, se limpia los dientes con espinas de pescado y semillas de hinojos…éso tengo que verlo yo, Mark. No solo me parece ecológico sino también económico. Empezaré a reciclar esqueletos de pescados en las sobras. Nunca se sabe.
Gente como ésta, que ha escogido voluntariamente este estilo de vida, parece que hay mucha (y la que habrá, vista la situación de la economía mundial). Ellos mismos dicen que “no son ascetas, ni hippies ni antisociales” sino que quieren demostrarse y demostrar que “el dinero es una ilusión innecesaria”.
Y aquí se bifurcan nuestros caminos David, Danielito y Mark. Ustedes p’allá y yo p’acá porque a pesar de sus vivencias, todavía sigo creyendo que NO tener dinero trae más problemas que tenerlo. Para mí la plata no es todavía “una ilusión innecesaria”…aunque para mi tranquilidad, cuánto desearía que lo fuera!!!!
A estos tres los animo a escribir un manual con consejos sobre cómo vivir sin plata: sería de un éxito total y sin precedentes en mi país pero tal como son esas cosas confusas y absurdas del mercadeo, seguro lo venderían por un precio tal que solo los ricachones de la comarca podrían adquirirlo y la respectiva casa editorial se aseguraría de que no pudiera ser pirateado y vendido en los semáforos de todo el país. Con lo cual, más de la mitad de los colombianos se quedaría sin enterarse del asunto y seguirían igualmente viviendo sin dinero y lo mismo de amargados, preocupados, con hambre, sin educación y sin atención en salud. Y sin poder comer pescado para luego limpiarse los dientes con las espinas.
Es que el rico siempre lleva las de ganar. Al pobre siempre le tocan los sobrados en la repartición (ya veremos cuando se den cuenta los ricachos para qué pueden servir las espinas...)
Por cierto: algún multimillonario en esta sala, aburrido de serlo y
dispuesto a trasladarle esa agobiante situación de riqueza a otra persona?
Me presento: "Hi, I'm Madreselva (los multimillonarios siempre hablan inglés) y me ofrezco de voluntaria con mucho gusto" (casi todos los que necesitamos ayuda monetaria hablamos español).
No se si este es el blog de Daniel pero me da la impresión de que si. Igual allí hay enlaces a otras historias similares:

Me hacía falta ese toquecito tuyo de humor.
ResponderEliminarAbrazos de oso para mi amiga del alma y que siga deleitándonos con sus crónicas tan amenas unas y tan interesantes todas.
Tu incondicional Rin Rin Renacuajo
Hey yo también me sumo como voluntaria a recibir todo aquello que el ricachón ecológico me quiera dar. Por cierto yo no podría vivir sin cepillo y dentrifico, la espina de pescado será mu ecológica pero que con migo no cuenten.
ResponderEliminarAbrazitos
Vengo siguiendo la huella que has dejado en mi blog. Yo de verdad que admiro a estas personas que pueden vivir con tan poco. Yo, no sé, quizás suene mal pero no creo que pudiera vivir sin mis jabones, mi champú, sin comer las cosas que me gustan... O quizás podría pero no sería muy feliz, no. Eso sí, estoy contigo en lo del libro. Tal y como están las cosas sería un éxito.
ResponderEliminarMe paso con tiempo para leer más!!
Besotes!!
María! Que sean dos los millonarios aburridos, uno para cada una.
ResponderEliminarPienso lo mismo: está bien que sean ecológicos y desprendidos de lo material pero no hasta ese punto.
Saludos bien colombianos
Mónica:
ResponderEliminarYo tampoco podría vivir sin mis productos de aseo personales y para mi ropa.
Pero como no soy millonaria...y si lo fuera nunca me aburriría de mi dinero...
Saludos desde Colombia y muchas gracias por pasar.